¿A qué se dedica un espectador cuando no hay estrenos de cine, y cuando -comparado con lo que está sucediendo “allá afuera”- el streaming se vuelve irrelevante y los canales abiertos no dan el ancho? Una solución es apagar la tele. La otra es seguir mirando, pero afinando la visión.

  • 9 noviembre, 2019