Niñas Ricas se llama el libro de cuentos que lanzó recientemente esta escritora chilena. Se trata de su tercer título, aunque los primeros dos fueron novelas, El Gran Hotel (2011) y Mala Madre (2015), y se adentra, una vez más, en las oscuridades y los caprichos de la clase alta.

  • 26 septiembre, 2018

Un libro: Un libro de mártires americanos de Joyce Carol Oates. Una novela que explora la familia norteamericana desde dos flancos: una familia evangélica y pobre del medio oeste, y otra educada y progre que viene de Nueva York. El tema es el aborto y cómo desde la mirada de ambos grupos se abre la historia de un país completo. La ignorancia tapada de moral y religiosidad, versus la cultura y el conocimiento como algo peligroso que al final le cuesta la vida a uno de los personajes. Los hijos serán el puente de los padres. Todo esto contado en más de 800 páginas de una prosa cuidada y lúcida. 

 

Un destino: Puerto Madryn. Hace muchos años viajé a ver ballenas a Puerto Madryn en la Península Valdés. Y vi muchas. Para llegar hay que cruzar parte de la Patagonia argentina que, de por sí, me parece un viaje único. Pero llegar y ver desde la playa las colas de ballenas asomadas en el horizonte del mar, es algo difícil de olvidar. Hice varios paseos de avistamientos, y me marcó tanto ese viaje que hoy estoy escribiendo una novela sobre ballenas. 

 

Un disco: To bring you my love, de PJ Harvey. Aunque es antiguo y lo he dicho muchas veces, ese disco siempre me lleva a un lugar querido, aunque oscuro. Pienso que más que escuchar este disco, uno lo lee. Las melodías, las letras tienen un efecto narrativo muy productivo. Además, lleva tanto tiempo en mi vida que es parte de mi imaginario. 

 

Un plato: Los ñoquis del Rivoli. Hay un plato de ñoquis con salsa roja que siempre que puedo, pido. Me trae buenos recuerdos de otras veces que he ido y que lo he pasado bien ahí. Además que pasan los años y con leves cambios, comerlos cada vez es un descubrimiento.