La socia y directora de Azerta Comunicaciones es una declarada fanática de su país natal: Perú. Y hacia allá traslada su mente para seleccionar la mayoría de sus datos recomendados. Directora de varias empresas y asesora política, la economista reivindica el rol de la mujer en la arena pública. En la actualidad es común verla en diferentes medios como columnista de actualidad. Por Josefina Ríos

  • 20 octubre, 2019

UNA COMIDA: Arroz marisquero. Inconfundible, clásico, jugoso y limeño, con sabores a mar y ajíes braseados. Me encanta cocinarlo con camarones, pulpo, ostiones, calamares y corvina salteada. La clave es que sea meloso, jugoso y con limón arriba. Es una delicia que deleita. Los domingos a la hora de almuerzo es exquisito con una copa de vino blanco o tinto. El mejor en mi casa. Otra alternativa, en el restorán El Mercado de Lima.

UNA PELÍCULA: En Busca de la Felicidad. La he visto varias veces y su guion siempre logra emocionarme. Es una película basada en hechos reales, que explica cómo se puede aprender del fracaso y superarlo, luchar todos los días por nuestros sueños y perseverar para cumplir nuestros objetivos. Una de mis frases favoritas es cuando el protagonista, Will Smith, le dice a su hijo “no dejes que nadie te diga que no puedes hacer algo, ni siquiera yo”.

UNA SERIE: Game of Thrones. La cantidad de personajes, historias y tramas simultáneos hacen que sea imperdible. El número de mujeres protagonistas también es notable, ya que son mujeres muy potentes que destacan por su inteligencia, astucia y uso de estrategias para enfrentar a sus adversarios.

UN RESTAURANTE: La Dicha. Se trata de la nueva apuesta gastronómica en Alonso de Córdova. Los banqueteros Francesca Margozinni, Pablo Bagnara y Juan Pablo Johnson, sus dueños, crearon un lugar único, con un espacio cómodo y gran ambientación, una mezcla que te hace sentir como en casa. Todos los platos son exquisitos y muy diversos.

UNA CIUDAD: Lima. Mi ciudad natal es una maravilla que, cada vez que se recorre, deleita con algo nuevo y sorprendente. Hoy, además de capital gastronómica, es una ciudad llena de arte, galerías y vida nocturna. Un imperdible, que está entre los mejores restaurantes de la ciudad, es “Isolina”, un homenaje a la comida casera peruana.