El experto cronista gastronómico y colaborador de revista Capital acaba de lanzar su segundo libro. Recetario popular chileno es una recopilación de preparaciones más bien tradicionales, pero adaptadas a las exigencias de nuestro ritmo de vida actual. Arrollado de malaya, pescado frito, charquicán o una rica vaina son algunas de las muchas recetas que prometen mucho sabor. Porque el que sabe, sabe. Y Peralta es sabio.

  • 18 septiembre, 2019

Una receta: Piures con almejas, ulte, mote y palta.

Así, todo junto, más un toque de cilantro, sal y limón. Se trata de una entrada sencilla pero algo ecléctica y sobre todo llena de sabor. Gracias a mi trabajo he conversado con cocineros como Ferrán Adriá, los hermanos Roca y Gastón Acurio; todos coinciden en que lo mejor de nuestra despensa está en el mar. Por lo mismo, hay que dejar de darle la espalda y traerlo a nuestra cocina con mayor frecuencia. Esta receta, de mi Recetario popular chileno, es una buena forma de tomar ese camino.

Un trago: Vodka tónica.

Ojalá con el elegante Gray Goose, el más ondero Prairie o el siempre fiel Stolichnaya. Con piel de limón (nunca una rodaja) y un agua tónica de calidad. En tiempos de una coctelería llena de artilugios, el vodka tónica sigue ahí sobrio y elegante, pero a la vez potente y refrescante. Con el tiempo he podido comprobar que incluso acompañando preparaciones a base de pescado crudo funciona bastante bien. Además, es ideal para una sobremesa o una larga noche de bar.

Un programa de televisión: The Mind of a Chef.

Producida por Anthony Bourdain para la PBS a inicios de esta década, tuvo seis temporadas en las que grandes cocineros como David Chang, Gabrielle Hamilton o Ludo Lefebvre reflexionan en torno a las influencias, filosofía y técnicas detrás de sus preparaciones. A diferencia de otras series que caen en un verdadero culto a la personalidad de los chefs, acá manda la comida y lo que la rodea, poniendo de manifiesto que lo gastronómico va mucho más allá de la comida misma. Disponible en Netflix.

Un libro: Elogio del caminar, de David Le Breton.

En momentos en que las autoridades se preocupan de automovilistas y ciclistas pero nos dejan a los peatones cada vez más indefensos, vale la pena tomarse el tiempo y leer lo que propone este filósofo francés sobre la aventura del caminar. Es un ensayo que nos invita a reflexionar en torno a esta acción tan elemental, pero al mismo tan perdida. En su relato, Le Breton nos une con diversos intelectuales que a través de la historia han encontrado en el caminar no solo una forma de desplazarse, sino también un modo de entender el mundo. La edición es de bolsillo, por lo que es ideal andarla trayendo y –tras una buena caminata– sentarse a leer por ahí.

Un panorama: El centro.

Pasarse un día completo viendo exposiciones en el Centro Cultural Palacio de La Moneda, en el Museo de Arte Precolombino o en el Museo Histórico Nacional; pero también recorrer edificios históricos como la Catedral, el Correo Central o la Iglesia San Francisco. Perderse entre las galerías comerciales y caminar por la ahora peatonal Bandera. Y si nos da hambre o sed, para eso están Ciro’s, Da Dino, Blue Jar, El Portal, Comedor Central, Póker y muchos más.

Una ciudad: Buenos Aires.

Más allá de Macris y Cristinas, siempre es un agrado volver a la capital argentina. Su arquitectura, su gente, su oferta cultural y obviamente su cocina son un gran imán. Ahora, gracias a los vuelos low cost y buenos precios de alojamiento, está todo dado para instalarse por unos días en algún barrio porteño y tratar de sumergirse en las rutinas de esa ciudad. Y aunque para comer siempre hay lugares, clásicos y también nuevos, yo no concibo un viaje a Buenos Aires sin visitar la pizzería Güerrín y la parrilla Peña.