Por Alexandra Timmermann
Foto: Verónica Ortíz

  • 16 noviembre, 2019

Su experiencia en Australia lo marcó definitivamente. En 2013, Juan Hurtado Infante viajó a Melbourne a estudiar un master en Management, donde se familiarizó con la realidad de un país colaborativo, inclusivo y con mayor espacio para el emprendimiento y la vida saludable. Adicionalmente, en la universidad tuvo varios ramos y charlas orientados a la innovación y emprendimiento social, a través de los cuales pudo conocer de cerca casos de éxito y las caras e historias detrás de ellos. Esta vivencia fue, sin duda, el gran factor de cambio en su vida: rediseñó sus objetivos personales y familiares y optó por generar valor, innovación y aportar al mundo desde un espacio empresarial y compatible.

En 2017, y de regreso en Chile, Hurtado (35 años) resolvió emprender. En esa decisión también aprovechó la experiencia adquirida previa a la estadía en Australia, donde por casi 10 años se desarrolló en el rubro de la alimentación. Así, Hurtado fundó junto a su socio Rodrigo Tagle, a quien conoció cuando ambos trabajaban en la multinacional Dole, la empresa Regional Food, iniciativa que busca unir la oferta y demanda de productos saludables. En estos dos años el emprendimiento ha crecido rápidamente y ya cuenta con 13 colaboradores. Hoy están en cerca de 300 puntos de ventas a través de sus diferentes canales de distribución, que incluyen transacciones por internet, supermercados, carritos saludables y reparto de colaciones. Su centro de operaciones se encuentra en Santiago, pero tienen clientes desde Arica a Punta Arenas.

Sin embargo, la meta de Regional Foods va más allá: “El objetivo principal de la empresa es ser capaz de modificar los hábitos alimentarios de los chilenos, nos mueve la comida saludable y sustentable. Además, queremos colaborar con los emprendedores en el desarrollo de sus negocios, con una fuerte orientación al servicio, entregando soluciones saludables que le den al consumidor final más y mejores productos”, asegura Hurtado.

Regional Foods puso el acento de su negocio en “los cientos de emprendedores jóvenes, entusiastas, creativos y con excelentes productos, que no lograban llegar de forma eficiente a mano de los consumidores, porque sus esfuerzos comerciales y de distribución comenzaban a diluir su capacidad productiva y sus recursos”, explica Hurtado y agrega que muchos emprendimientos comenzaban a debilitarse cuando tenían que crecer, ya que esto involucraba una serie de inversiones que los alejaba de la producción.

¿Cómo funciona el modelo? Básicamente, emprendedores que ofrecen una serie de productos saludables dejan en manos de Regional Food la logística y distribución de sus mercancías. Además, Hurtado y su equipo apoyan a estas pymes en el desarrollo de sus negocios. Parte de la metodología de la compañía -que está en proceso de certificarse como Empresa B-, es realizar una serie de asesorías que ayudan a sus partners estratégicos a mejorar tanto su imagen como su orientación en el mercado.

Detrás de este modelo habita la lógica colaborativa que este ingeniero comercial de la UC experimentó en Australia. “Se considera un esquema de trabajo colaborativo, ya que cada producto que se incorpora al portafolio de Regional Foods es evaluado en conjunto con el proveedor. Con ellos desarrollamos la estrategia de precios, marketing y desarrollo de la marca. Los proveedores saben a qué precio y dónde se venden sus productos, lo cual les permite enfocar sus esfuerzos en la innovación y la producción”, concluye Hurtado.