Por Guido Macari

  • 12 abril, 2019

Virginia Leiva trabajaba haciendo coaching a directores de un colegio municipal de Santiago Centro, cuando entre las conversaciones con los niños, se dio cuenta de que ellos no veían la universidad como una posibilidad, pero que tampoco tenían ningún proyecto de vida. “Cuando no tienes un propósito, no tienes ninguna fuerza que te levante en la mañana”, dice. Así partió su inquietud por formar CaleiSeis, una fundación que se especializa en machine learning y que enseña a personas de entre 20 a 45 años a trabajar con el lenguaje de la programación: la inteligencia artificial. “Aquí estamos abriendo cabezas en todos lados. No existe un proyecto similar a este en Chile”, cuenta Virginia, mientras muestra cómo trabajan los alumnos que hoy asisten en el centro de entrenamiento. Para estudiar programación en CaleiSeis no es necesario ser ingeniero, solo basta actitud y ganas de aprender, asegura su cofundadora. El programa tiene una duración de cinco meses y, una vez finalizado, los estudiantes se ubican en empresas como Cencosud, Entel, entre otras, con las cuales la entidad tiene convenios.

Después de esos cinco meses, los alumnos salen como especialistas en machine learning. “Puede hacer un 80% de lo que hace un ingeniero en programación”, explica Virginia.

El programa, gratuito, se enfoca en personas que no pueden acceder a la educación superior por medios propios. Se postula vía internet, a través de la página web, y luego es necesario pasar por algunos test virtuales y una entrevista personal para quedar aceptado. “Deben ser responsables en tomar esto como una decisión para la vida, porque si lo tomas y después no sigues, le quitas la oportunidad a alguien que sí quería”, advierte Virginia.

La formación de cada estudiante tiene un costo de dos millones de pesos, que CaleiSeis financia hasta ahora con los aportes de Mavax, la empresa familiar de Virginia. Pero el objetivo es que el proyecto escale con ayuda del financiamiento de empresas que, a su vez, luego puedan contar con los servicios de los egresados de CaleiSeis.

El programa comenzó el año pasado como un plan piloto, en el que participaron 10 personas, y en marzo de este año partió la segunda generación, compuesta por 38 estudiantes, algunos de nacionalidad peruana y colombiana. “Aquí se habla mucho de cómo será el futuro y estas herramientas son importantes para lo que venga”, dice Romina Rojas, alumna de la fundación.