Ya pasó casi una década y, si bien todos están de acuerdo en que los tiempos no son los mismos, Silicon Valley Todavía no se recupera de la explosión de la burbuja de las punto com en los noventa. Por Federico Willoughby Olivos.

 

 

 

  • 20 abril, 2011

 

Ya pasó casi una década y, si bien todos están de acuerdo en que los tiempos no son los mismos, Silicon Valley Todavía no se recupera de la explosión de la burbuja de las punto com en los noventa. Por Federico Willoughby Olivos.

"Get rich fast” es una frase prohibida en Silicon Valley. Es el refl ejo del vergonzoso episodio de fi nales de los noventa y principios de siglo, cuando miles de millones de dólares se perdieron en ideas dementes y mal aplicadas. Así, a nadie le resulta cómodo hablar del “prefi x investing” (que no era otra cosa que agregarle una “e-” a tu empresa para dar la idea de que era un potencia de las punto com y así conseguir algo de dinero fácil). Y es que, claro, si revisamos un poco la historia podemos ver el terrible despilfarro que ocurrió. Por ejemplo, boo.com, una empresa que ofrecía ropa online, se gastó 188 millones de dólares en apenas 6 meses (plata que vino de la familia Benetton, JP Morgan y Goldman Sachs, entre otros); y lo más terrible es que la mayor parte del capital se fue en departamentos de lujo, autos, viajes en primera clase y casi nada de desarrollo. Y ni hablar de The learning company que Mattel compró en 1999 por 3,5 mil millones de dólares y vendió, apenas un año después en 27,3 millones de dólares al percatarse de que no podía hacer nada con ella.

Fue tal el daño a las confi anzas, que tomó casi una década para que los ojos (y las billeteras) de los inversionistas se volvieran a posar en Silicon Valley. Hace 5 años hubiera sido imposible que Groupon, Twitter o Facebook lograran las rondas de fi nanciamiento que lograron y, si lo hicieron, es porque son productos probados, con audiencias claras y posibilidades de crecimientos tangibles.

De hecho, después del crash de las punto com las reglas para conseguir financiamiento cambiaron drásticamente. Si hace 10 años se podía conseguir unos cuantos millones de dólares con un poco de carisma, hoy eso no alcanza. “En 1999 obtuve para mi primer emprendimiento punto com, Epocrates, 5,5 millones de dólares sin más que un powerpoint bien hecho.” confesó al Wall Street Journal Jeff Tangley quien, como buen emprendedor, volvió a la carga con una nueva idea hace algunos meses. Pero esta vez, para convencer a los inversionistas, tuvo que mostrar su aplicación funcionando a la perfección y a 100 doctores –el público objetivo de su producto– usándola de manera permanente.

Es cosa de comparar: en 2000, 94 mil millones de dólares terminaron en empresas punto com, mientras que el año pasado sólo entraron 26 mil millones. ¿Cambiará la tendencia? Según los expertos, con el actual estado de la economía americana, no. Pero claro, habrá que ver qué pasa cuando haya un poco más de líquido en el aire.

 

 


Ideas
¿Kindle versus papel?

Hace un par de semanas, en la escuela de negocios de Kellogs se realizó la convención anual Tech conference, que reúne a representantes de las más importantes empresas de tecnología de Estados Unidos. Su mayor atractivo fue que el encuentro no se enfocó en mostrar los próximos adelantos en gadgets o en procesadores, sino en hablar de los distintos modelos de negocios del mundo 2.0; las tendencias del management en las empresas punto com y cómo la industria del cine está haciendo lo imposible para sobrevivir a lo digital. Un punto bien interesante fue el que mencionó Mark Goodman, de Alcatel-Lucent, quien señaló que si observamos la constante rebaja de precio del Kindle, todo indicaría que, a partir de octubre, el aparato será gratis. Es más, el ejecutivo se aventuró a proponer un modelo de negocio para los ejecutivos de los diarios. “Qué tal si, en vez de ofrecer suscripciones de papel, entregan el Kindle gratis a cada suscrito. De esa manera se ahorrarían el papel, la tinta, etc.” Nadie supo si alguien se quedó con la idea en la cabeza, pero lo cierto es que 4 días después Amazon presentó su nuevo Kindle, más barato y con avisos. ¿Sincronía? Quien sabe…


Link

Hidden-heroes.net: este museo virtual rinde un merecido homenaje a los cientos de inventos que hacen nuestra vida más fácil. El termo para el café, el sacacorchos, los legos, el lápiz labial, la ampolleta y el paraguas son sólo algunos de los 43 ítems expuestos. Tiene galerías, videos de todo el mundo y un diseño que saca aplausos. chocomize.com: este sitio permite hacer barras de chocolate a medida. Se puede agregar todo tipo de ingredientes (una no despreciable cantidad, que incluye desde las clásicas almendras hasta el poco saludable tocino) y poner mensajes en cada uno de ellos. Por ahora, sólo en Estados Unidos. Pero quién sabe… tidysongs.com: una maravilla de programa. Disponible para Mac y Windows, repara las listas de música almacenadas en el computador. Así, revisa que no estén repetidas ni saltadas y, además, agrega la carátula correspondiente para poder verlas en iTunes. Indispensable.

Futuro

Continuance. El concepto es simple: pilas recargables que tienen una salida USB para poder cargar desde iPhone controles de videojuegos, cámaras, etc. Diseñado por Haimo Bao, Hailong Piao, Yuancheng Liu & Xiameng Hu, Continuance quedó seleccionado este año para competir en los reconocidos IF design awards.