En agosto se produjo la peor crisis ambiental que recuerde Quintero. El pueblo costero terminó por convertirse en sinónimo de tierra contaminada. Mientras se tramita el nuevo plan de descontaminación, que recién en una década más permitiría una mejora real, la comuna vuelve lentamente a la normalidad. Las esperanzas hoy están puestas en que el Estado cumpla los compromisos y que los turistas vuelvan en verano.

  • 20 diciembre, 2018