Más de 400 familias, que representan a casi 600 de los dos mil alumnos del colegio ubicado en Providencia exigen al directorio un cobro proporcional y una urgente mejora en el sistema de clases online, que recién comenzó la última semana de abril. “Si no llegamos a un acuerdo los vamos a demandar”, asegura el apoderado Clemente Villarroel.

  • 13 mayo, 2020

Este es el caso de un alumno de cuarto básico del colegio Saint Gabriel’s, con sedes en Francisco Bilbao y Eliodoro Yañez. Durante todo marzo y hasta la última semana de abril, sus cátedras fueron reemplazadas por guías. Desde hace tres semanas comenzó a tener clases online a través de Google Meet, las que consisten en 45 minutos al día en los que se estudia una materia. Muchas veces es compartida con cien alumnos: toda la generación de este alumno, en lugar de que sea solo con su curso de 25 está simultáneamente en ese ramo, donde incluso a veces pasan lista uno a uno.

Por esa razón, su papá, Clemente Villarroel, se propuso estudiar con él y con su hijo de prekinder para intentar mantener el ritmo de aprendizaje. Está con licencia en su casa mientras su mujer trabaja en el servicio público.

Él forma parte de un grupo de 403 apoderados que le exigen al colegio Saint Gabriel’s rebajar un 30% de la mensualidad. “La carga curricular es bajísima y pobre. Es necesario que un apoderado esté muy involucrada disponiendo de recursos personales como computadores, internet, impresora, hojas y tiempo para poder apoyar al niño”, dice.

La pelea con el centro de padres

Más de un mes después que el ministro de educación, Raúl Figueroa, anunciara la suspensión de las clases para todo el país a principios de marzo, el Centro de Padres del colegio decidió tomar acciones para poder rebajar la mensualidad, que supera los 500 mil pesos. Dentro de este grupo, cuentan apoderados del colegio, hay ex alumnos del Saint Gabriel’s y amigos de la directora, Carol Bates. La respuesta del colegio fue una rebaja de un 5% para el mes de marzo, sumado a un 10% del mes de abril. Más adelante, tras una seguida de negociaciones, se planteó reducir un 12% la mensualidad en el mes de mayo, lo que para algunos padres no fue suficiente.

Por lo mismo, a través de grupos de whatsapp, se armó una discusión en un chat que incluía a 200 familias. Villarroel, junto con otros siete apoderados, decidieron poner orden y crear un petitorio concreto dirigido al colegio. “La carta enviada por el Centro de Padres la encontré tibia. En ella planteaban preguntas poco concretas y etéreas sin exigir rebajas concretas, en la línea de lo que muchos apoderados piden”, dice a Capital.

Así fue como se creó otro grupo entre Carlos Hopfenblatt, Carolina Carmona, Rosana Miño, Mariana del Campo, José Miguel Contreras, Marcelo Bachmann, Claudia Ahumada y Clemente Villarroel, quienes se encargaron de canalizar las peticiones de las más de 400 familias que se adhirieron a la moción de exigir un 30% de disminución de mensualidad, incluyendo los meses de marzo y abril. “Pedimos esta cifra porque es lo que la mayoría de los papás considera justo. No tenemos cómo saber si es justo para el colegio porque se negó a abrir sus balances y estados de resultado”, señala Villarroel. “El centro de padres lo requirió en varias ocasiones y fue negado, que no estaban dispuestos”.

A la espera

El jueves pasado la misiva fue enviada a la directora del colegio, quien este lunes respondió que el caso se hablaría en el próximo directorio. Sin una respuesta concreta del día en que sabrán el acuerdo, algunos apoderados que forman parte del Centro de padres y otros del grupo de whatsapp recientemente creado discuten y se enfrentan. De los ocho líderes del grupo, tres son abogados: Rosana Miño, Mariana del Campo y José Miguel Contreras, por lo que no descartan tomar acciones legales representadas por ellos si sus peticiones no llegan a puerto. Mientras tanto, los alumnos continúan con su enseñanza remota.

*Al cierre de esta nota el Centro de Padres decidió no referirse al respecto debido a que, según ellos, no ha habido petición formal de trabajo en conjunto con el grupo de apoderados que exigen la rebaja de arancel.