La Universidad de Oxford en conjunto con la farmacéutica AstraZeneca llevan meses de delantera en cuanto a sus ensayos y la cura podría estar lista a fin de año.

  • 20 julio, 2020

En abril, un grupo de trillizos de 21 años estudiantes de bioquímica comenzaron a participar en un ensayo para la vacuna experimental contra el Covid-19. La búsqueda de la vacuna está siendo liderada su propia madre, Sarah Gilbert, profesora de vacunología de la universidad de Oxford especializada en el desarrollo de curas contra la gripe y diferentes virus. Fue ese mismo mes cuando Oxford llegó a un acuerdo con AstraZeneca, gigante farmacéutico británico, y con el que acordaron realizar la investigación, pruebas y distribución de la vacuna contra el coronavirus, cuyo sello además sería que no tendría fines de lucro. El acuerdo inicial es realizar más de 100 millones de dosis y los ensayos ya se encuentran en la tercera fase, con pruebas a miles de persona en Reino Unido, Brasil, Sudráfrica y próximamente Estados Unidos. Hoy, ya se tienen avances significativos que mantienen a esta vacuna en la delantera del camino hacia la inmunidad.

La delantera

AZD1222 es el nombre de la vacuna que según el medio The Lancet mostró signos de respuestas inmunes, de anticuerpos y células blancas, en los primeros resultados clínicos. A pesar de lo prometedores de estos hallazgos, aún es muy temprano para saber si entregan suficiente protección por lo que se están llevando a cabo ensayos con grupos más grandes. En la prueba, que involucró a más de mil personas, no hubo efectos secundarios pero el 70% de los testeados desarrolló fiebre o dolor de cabeza, o que podría llegar a manejarse con paracetamol.

La directora del equipo señaló que “todavía queda mucho trabajo por hacer antes de que podamos confirmar si nuestra vacuna ayudará a manejar la pandemia de Covid-19, pero estos primeros resultados son prometedores”.