La iniciativa de tres mujeres ha ayudado a reforzar los conocimientos a casi 500 niños durante la pandemia de manera 100% gratuita.
Por Antonia Di Filippo

  • 23 julio, 2020

El 15 de abril María Ignacia Lewin, profesora de participación social del colegio Cumbres, recibió una llamada que la llenó de ilusión: dos estudiantes universitarias a las que había conocido en el establecimiento -Jacinta Andraca y Agustina Cox- le propusieron emprender un proyecto que después sería un salvavidas para un gran número de niños vulnerables. Se trata de Conectado Aprendo, una plataforma online de enseñanza escolar que conecta a casi 500 niños vulnerables con profesores en 66 localidades del país.

Para probar si funcionaba la idea, Ignacia decidió experimentar con su hija de 12 años a quien Jacinta y Agustina comenzaron a hacerle clases por zoom. Luego de esa marcha blanca decidieron extenderlo a niños vulnerables desde primero básico a cuarto medio, seleccionando cuidadosamente a los alumnos según las necesidades de cada uno y las capacidades de los tutores. Ambos coordinan directamente la hora y el día de las clases. Para ser tutor, dice Lewin, hay que ser mayor de 18 años y tener conocimientos básicos sobre las materias, “pero más que nada tener ganas de enseñar”.

El grupo de Conectado Aprendo funciona vía online en horario vespertino ya que la mayoría de los integrantes trabajan o estudian: empiezan a las 5 de la tarde y pueden llegar a terminar a las 12 de la noche. La profesora cuenta que actualmente están colaborando con 4 centros del Sename de María Ayuda y esperan poder cubrir otras 11 sedes próximamente. También están trabajando con la fundación Santa Clara e hicieron alianzas de apoyo con Desafío Levantemos Chile -quienes les donaron 150 audífonos- y Puntaje Nacional, quienes abrieron sus plataformas para poner a disposición de los niños su material pedagógico.

“Que nuestros niños puedan mirar hacia arriba, que se sientan capaces de hacer cosas, con los pies bien puestos en la tierra, pero que entiendan que pueden aspirar a más. Hay que mirarlos y potenciar todas esas capacidades que tienen desde lo académico que quizás nunca nadie las ha visto porque han tenido otras urgencias” expresa la coordinadora del proyecto. “El uno a uno es el único sistema que puede responder a las necesidades de los niños. Cómo trabajamos en línea podemos llegar a cualquier parte”, remata.