Delantal blanco, guantes de cirujano, table de chequeos. No estamos a punto de entrar a pabellón, sino que estamos listos para revisar los 111 puntos que debe pasar un Porsche usado para ser un auto de re-estreno, contar con garantía extendida de hasta 8 años y el sello que asegura que es un auto con […]

  • 6 septiembre, 2018

Delantal blanco, guantes de cirujano, table de chequeos. No estamos a punto de entrar a pabellón, sino que estamos listos para revisar los 111 puntos que debe pasar un Porsche usado para ser un auto de re-estreno, contar con garantía extendida de hasta 8 años y el sello que asegura que es un auto con las partes correctas, lo que en el caso de esta marca puede casi ser considerada una inversión a futuro.

No son pocas las marcas de cierto linaje que se han tomado en serio el tema de mantener sus autos en óptimas condiciones, frente al apocalipsis de los motores de combustión interna: la electromovilidad. Un Porsche 911 especial, con alguna característica escasa, puede valorizarse fuertemente frente a un futuro que se vislumbra plagado de autos autónomos y electrolineras.

Pero esa es sólo una de las razones del éxito del programa Porsche Approved, que la marca alemana sostiene a nivel global. Ofrece un buen número de beneficios para los autos que pasan esta revisión:  validez de 24 meses sin límite de kilometraje, cobertura en todo Porsche Center sin importar en que parte del orbe se encuentre, todos los costos de mano de obra y repuestos en caso de avería mecánica o eléctrica, el exclusivo uso de repuestos originales Porsche, mano de obra certificada internacionalmente y cobertura renovable, año a año, si el vehículo continúa cumpliendo con las condiciones de la garantía. Básicamente: el camino para envejecer bien.

Pero, además, como reconoce Alfredo Gantz, gerente general de Porsche en Chile, “los autos Porsche certificados constituyen el primer paso de entrada a la marca”. Así, mantener a estos autos en condiciones atléticas y perfectas, garantizan no sólo un buen precio, sino una experiencia excelente para un usuario que la mayoría de las veces luego vuelve por un modelo nuevo. “Hemos trabajado arduamente para poder dar un servicio de excelencia y eso nos ha permitido trazarnos ambiciosos objetivos para seguir elevando el nivel de las ventas de vehículos seminuevos en nuestro país”, agrega.

En el quirófano

Para realizar la prueba, el auto -en este caso un Porsche Boxster de 2013- se protege en su parte delantera, su conecta a una batería externa para activar sus sistemas y se realizan todas las pruebas posibles: desde el correcto funcionamiento de los alzavidrios, hasta el sensor de lluvia del parabrisas, pasando por la calefacción al volante y el correcto funcionamiento de la capota. Cada sistema que funciona bien recibe un aprobado.

El auto se eleva y llega el turno de las ruedas. Tras sacar una se comprueba el ancho del disco de freno, de la pastilla y cáliper; luego el neumático que debe tener más de 3 mm en sus dibujos. Neumáticos especiales desarrollados del proveedor, especial para el cliente Porsche. Revisión en la parte baja, de chasis y amortiguadores, caja de dirección y sistema de combustible, son entre otros, los ítems del siguiente paso. El funcionamiento del motor y los niveles de los líquidos del auto, son la fase previa a la prueba de conducción. Donde este Porsche recién salido del gimnasio puede probar sus capacidades.

Esta certificación es para vehículos de menos de nueve años, o máximo 200.000 kilómetros, además de haber aprobado la revisión de 111 puntos y haber cumplido con el mantenimiento de los centros oficiales de Porsche. “A través de Porsche Approved les brindamos la oportunidad a más chilenos de adquirir un deportivo de lujo con sello alemán, a un menor precio y con garantía de fábrica”, dijo Gantz. “Va dirigido a muchas personas que ingresan por primera vez a la marca y a aquellas que prefieren invertir en autos usados antes que en cero kilómetros”.