Para algunos, los libros están representando un espacio de salvación, mientras a otros les resulta difícil mantener la concentración. En esta edición seleccionamos cuatro lecturas que captaron toda nuestra atención: la novela superventas de Sally Rooney que acaba de lanzar su versión televisiva, un libro de Mark Strand que analiza la pintura de Edward Hopper –imágenes que resultan tan evocadoras en tiempos de cuarentena–, los cuentos negros del recién fallecido Rubem Fonseca y las historias de guerra del legendario Ambrose Fierce.
Por Felipe Gana y Sofía García-Huidobro.

  • 9 mayo, 2020

Gente normal, Sally Rooney
Fue tal el éxito de la segunda novela de la joven escritora irlandesa, publicada en 2018, que su versión para pantalla chica acaba de estrenarse en Hulu y BBC Three. Gente normal cuenta la historia entre Marianne y Connell a lo largo de los años. En un comienzo son amigos improbables y secretos, pero su relación se va tornando cada vez más íntima y compleja. Sentirse distinto a los demás, encontrar un espacio de autenticidad, habitar la sexualidad y verse enredados en desencuentros, son situaciones que todos han vivido de alguna manera, por eso esta novela, y sus personajes, resultan tan entrañables. Se recomienda leer antes de ver la serie. SGH.

Hopper, Mark Strand
El poeta canadiense contempla el mundo de Edward Hopper, y a través de pequeños ensayos o esbozos, intenta develar la relación de las pinturas con su propia biografía, las reacciones similares que tenemos al mirar las telas o cómo estas nos llevan a un espacio distinto del que habitamos, sin salir de la realidad que representan. En la primera entrada Strand señala: “Con frecuencia tengo la impresión de que lo que observo en los cuadros (…) son escenas de mi propio pasado”. Los comentarios van acompañados de la pinturas, lo que permite ir reflexionando junto con el autor. FG.

 

Novela negra y otras historias, Rubem Fonseca
El 15 de abril pasado murió el escritor y guionista brasileño Rubem Fonseca. Estudió derecho y ejerció como abogado hasta casi sus 40 años, fue entonces que decidió dedicarse a la escritura y alcanzó gran reconocimiento. Para quienes no lo han leído, una buena aproximación a su literatura es este libro que reúne la nouvelle que le da el título y otros cuentos. El lenguaje y el imaginario del autor proponen realidades extravagantes. El relato principal trata de un hombre solitario que recorre las calles de Río de Janeiro mientras se empeña en enseñarles a escribir a personajes generalmente marginados por la sociedad. SGH.

Cuentos de la Guerra Civil, Ambrose Bierce
El autor de estos relatos es conocido, principalmente, por su Diccionario del Diablo, un irreverente catálogo de palabras –un ejemplo: “Aburrido: Dícese del que habla cuando uno quiere que escuche”– y por Gringo viejo, el bestseller de Carlos Fuentes, que trata de los últimos años de Bierce antes de desaparecer en México, y que fue llevado al cine con el mismo nombre. En Cuentos de la Guerra Civil se puede ver su faceta más realista y directa; él mismo participó de la guerra de Secesión como soldado. A través de frases cortas y ágiles va construyendo historias de combatientes y de civiles con ansias de participar en los enfrentamientos. En ellos podemos conocer los rincones más luminosos y oscuros del alma humana. La importancia de Bierce se hace patente en la influencia que estos cuentos ejercen en autores como Ernest Hemingway o en contemporáneos como Denis Johnson o, el imperdible, Donald Ray Pollock. FG.

 

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