El último sedán grande de Peugeot hace honor a una larga tradición de elegantes y prácticos cuatro puertas, pero proyecta estas añorables virtudes al futuro, con una plataforma tecnológica que deslumbra, sin perder clase, ni estilo.

  • 5 julio, 2019

Quienes disfrutan del formato de automóviles sedán (cuatro puertas o tres volúmenes) han visto cómo los SUV se han impuesto. Marcas que antes ponían su esfuerzo en sedanes, hoy cuentan con una completa gama de SUV, respondiendo a la demanda, claro. Pero ciertas compañías no dejan de lado uno de sus nichos históricos. Es el caso de Peugeot.

Porque quienes extrañaron durante algún tiempo a los añorables y muy exitosos 404, 504, 505 y el más reciente 407, la gama de la marca del león se llenó primero de hatchbacks y luego de SUV, hasta ahora, que cuenta en su portafolio con el soberbio 508, último ejemplar de la camada de cuatro puertas.

En particular, el Peugeot 508 GT es un modelo que transmite que en el departamento de desarrollo se tomaron un tiempo para pensar el continuador de una exitosa tradición.

El Peugeot 508 GT ofrece emociones deportivas y muy dinámicas, pero además brinda elegancia y confort. Su diseño exterior, elegante, se adapta muy bien a la nueva parrilla frontal de la marca, a una toma de aire central deportiva, flanqueda por ópticos diurnos horizontales y focos que bajan hasta la máscara, definiendo los límites del capó.

En el interior, el i-Cockpit de la marca, estrenado en su gama de SUV, es protagónico, con tintes más deportivos. La atención se centra en su pantalla táctil, con una de las interfaces más intuitivas del mercado (por ejemplo, para cambiar la temperatura, basta tocar el indicador, el + y – a los lados, o bien el switch con el térmómetro, centímeros más abajo).

Puede variar desde Sport a Comfort y Eco, cambiando la personalidad desde el interior de su bloque motriz Puretech, que con apenas 1.6 litros es capaz de desarrollar 225 caballos de fuerza, muy bien aprovechados por su transmisión de ocho relaciones automática, con cambios secuenciales y paddle shifts.

La variante GT cuenta con suspensión adaptable, por lo que su comportamiento dinámico es confortable, pero firme, su dirección muy precisa, y en modo sport, saca partido a los 300 Nm que dispone.

Es también un auto que transita hacia el futuro, con una experiencia bastante cercana a los vehículos autónomos, gracias a su control crucero adaptativo, y sus múltiples radares y cámaras, que permiten acelerar y frenar, siguiendo la distancia programada con el auto precedente, y también vigilar el volante, gracias a su sistema de Lane Possition Assist, unido con Distant Alert y Active Safety Break. Todos nombres para decir que el Peugeot 508 GT vigila tu conducción y cuida de ella.

 

Competidores

Peugeot apuesta alto con el 508 y sobre todo con la variante GT, por lo que puede enfrentar perfectamente a competidores premiums, por presencia, equipamiento y sensación de calidad, como a marcas de mayor volumen por precio.

Mazda 6: Un difícil competidor superventas, y muy atractivo, también va por la pelea en esta transición entre lo general y los VIP.

Volvo S60: El modelo sueco es también refinado y poderoso, pero su ciclo lleva más tiempo en el mercado.

Honda Accord: Fiable y atractivo, el Accord en esta generación se muestra menos agresivo que el felino 508.