La Agencia Internacional de Investigación sobre el Cáncer (IARC, en sus siglas en inglés) de la Organización Mundial de la Salud (OMS) ha emitido un informe concluyente y no exento de polémica: el consumo de carne roja y procesada está implicado en el origen del cáncer colorrectal, páncreas y próstata. Para decidir si este asunto […]

  • 27 octubre, 2015

carne-hamburguesa

La Agencia Internacional de Investigación sobre el Cáncer (IARC, en sus siglas en inglés) de la Organización Mundial de la Salud (OMS) ha emitido un informe concluyente y no exento de polémica: el consumo de carne roja y procesada está implicado en el origen del cáncer colorrectal, páncreas y próstata.

Para decidir si este asunto merece o no nuestra atención a la hora de decidir qué comemos, hay que detenerse en qué conclusiones se basa la OMS para decir esto de forma tan tajante.

  • ¿Se puede concluir que comer carne produce cáncer? De ninguna manera.

No se ha demostrado una relación causa-efecto en ningún caso concreto. Sin embargo, sí se puede concluir que su consumo excesivo está asociado a la aparición de la enfermedad.

  • ¿Por qué hay que fiarse de la OMS? Porque sus conclusiones son independientes y verificables.

¿En qué se basa la OMS para difundir este mensaje? En primer lugar, no hay que olvidar que la OMS establece recomendaciones, no diagnósticos, y que sus conclusiones están basadas en la evidencia científica.

  • ¿Para qué sirve una lista de agentes carcinógenos? Para establecer conclusiones.

La lista de carcinógenos de la IARC es la fuente con la que se elaboren políticas de salud pública contra el cáncer: prevención epidemiológica, abordaje, detección y tratamiento médico de la enfermedad, así como servirá para seguir avanzando en la lucha contra la enfermedad y permitirá ahondar en la investigación.

  • ¿Por qué hay que advertir, aun a riesgo de alertar? Por el bien común.

Los expertos concluyen que cada porción de 50 gramos de carne procesada consumida diariamente aumenta el riesgo de cáncer colorrectal en un 18%. “Para un individuo, el riesgo de desarrollar cáncer colorrectal por su consumo de carne procesada sigue siendo pequeño, pero este riesgo aumenta con la cantidad de carne consumida”, ha señalado Kurt Straif, Jefe del Programa de Monografías de la IARC.

  • ¿Es lo mismo una carne que otra? No, algunas parecen ser peores.

El informe ha sido sobre todo concluyente para la relación entre la carne procesada y el cáncer colorrectal. Carne roja se refiere a todos los tipos de carne procedente de músculos de mamíferos (buey, vaca, ternera, cerdo, cordero, oveja, caballo, cabra o conejo, entre otros) inlcuyendo la carne picada o congelada, y que se consume habitualmente cocinada.

  • ¿Hay que dejar de comerla, entonces? En términos estrictamente científicos, no, pero mejor comer muy poca.

La carne es una fuente de proteínas de alto valor biológico y contiene importantes micronutrientes necesarios para el funcionamiento del organismo, como las vitaminas del grupo B, el hierro hemo y no hemo y el zinc.

  • ¿A qué conclusión llegan los estudios? La evidencia es apabullante.

Las conclusiones más claras respecto a la asociación de la carne y el cáncer ha sido para el tumor colorrectal, conclusión basada en 14 estudios de cohorte en 10 países europeos. En este caso, se ha demostrado una asociación clara entre un consumo alto de cáncer y el aumento del riesgo de la enfermedad.

  • ¿Qué puede tener la carne de nocivo? Nada en sí mismo, pero puede liberar componentes con potencial dañino.

De los estudios se extrae que múltiples componentes de la carne están involucrados, asimismo, en el origen de la enfermedad (NOC, hierro hemo y HAA) -aunque de esto no se puede deducir que “la carne es mala”. Es decir, tiene componentes teóricamente dañinos, pero no dañan el organismo por sí mismos.

  • ¿Qué es mejor, la carne roja o la procesada? Mejor comerla fresca.

Hay pruebas de la asociación entre la carne y el cáncer para más 15 tipos de neoplasias. Se ha demostrado una asociación positiva en estudios de control para cáncer de páncreas y próstata avanzado en carne roja y también entre carne procesada y cáncer de estómago.

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