Tan solo una bebida alcohólica al día aumenta ligeramente el riesgo que tiene una persona de presentar problemas de salud, de acuerdo con un nuevo estudio. Los autores también concluyeron que no hubo beneficios a la salud con ningún nivel de consumo de alcohol, un hallazgo contrario a muchas investigaciones previas y lineamientos de salud […]

  • 28 agosto, 2018

Tan solo una bebida alcohólica al día aumenta ligeramente el riesgo que tiene una persona de presentar problemas de salud, de acuerdo con un nuevo estudio.

Los autores también concluyeron que no hubo beneficios a la salud con ningún nivel de consumo de alcohol, un hallazgo contrario a muchas investigaciones previas y lineamientos de salud pública en muchos países.

El análisis, realizado en 195 países y territorios desde 1990 hasta 2016, se basó en 694 fuentes de datos y analizó 592 estudios para determinar los riesgos a la salud de la ingesta de alcohol. Aunque el estudio está entre los más grandes de su tipo, también fue observacional; relacionó el consumo en toda una población con las tendencias de salud promedio.

Los métodos no fueron convincentes para muchos expertos.

El especialista en estadística de la Universidad de Cambridge David Spiegelhalter, por ejemplo, escribió acerca de la conclusión del estudio: “Afirmar que no hay un nivel ‘seguro’ no parece un argumento para ser abstemio. No hay un nivel seguro de conducción, pero los gobiernos no recomiendan que la gente evite conducir autos”.

Los investigadores se basaron en datos de ventas y encuestas para calcular la prevalencia del consumo de alcohol en cada país, e hicieron estimaciones del consumo de bebidas estándar diarias. Estas representan diez gramos, o cerca de 0,01 mililitros de alcohol etílico puro: el equivalente a 100 mililitros de vino tinto con un nivel alcohólico de trece por ciento; 355 mililitros de cerveza con un porcentaje de alcohol de 3,5, o treinta mililitros de whisky de 80 grados.

También diseñaron un método para distinguir el consumo de alcohol entre los turistas del de las poblaciones residentes y relacionaron los datos de consumo con veintitrés resultados en la salud, desde accidentes automovilísticos, suicidios y tuberculosis, hasta cirrosis hepática, enfermedades cardiovasculares y distintos tipos de cáncer.

En 2016, fueron contabilizados como bebedores el 25 por ciento de las mujeres y el 39 por ciento de los hombres; cerca de 2400 millones de personas en todo el mundo. Las mujeres consumían en promedio 0,73 tragos al día y los hombres, 1,7.

Para seguir leyendo ingresa a The New York Times.