Todo empezó como una escuela de surf en una playa de Cachagua. Pero el proyecto fue mutando hasta convertirse oficialmente en Bowlpark en 2009, una escuela deportiva especializada en skate, para jóvenes y transversal. “Esa es nuestra punta de lanza para todo lo que viene de atrás”, dice Federico Mekis (31), fundador y director de […]

  • 24 mayo, 2019

Todo empezó como una escuela de surf en una playa de Cachagua. Pero el proyecto fue mutando hasta convertirse oficialmente en Bowlpark en 2009, una escuela deportiva especializada en skate, para jóvenes y transversal. “Esa es nuestra punta de lanza para todo lo que viene de atrás”, dice Federico Mekis (31), fundador y director de esta iniciativa, en el skatepark del Parque Araucano en Las Condes.

Sin embargo, Bowlpark va más allá, es un proyecto ambicioso: convertir el skate en un vehículo de transformaciones sociales, económicas y medioambientales. Mekis dice que durante las 2 o 3 horas que dura una clase, no solo se transmiten lecciones deportivas, sino también educación cívica: les enseñan a recoger basura y fomentar el reciclaje. Ahí se pueden producir cambios. Sin embargo, también realizan encuentros para que la comunidad skater se conozca entre sí, como los talleres de verano o la organización de interescolares.

“Profundizamos en el skate porque es de mucho más alcance y masivo que el surf o el snowboard”, cuenta el director del proyecto, quien agrega que hoy entregan experiencias a jóvenes de entre 5 y 18 años. Según sus cálculos, en sus diez años de vida, han otorgado más de 120 mil experiencias.

A principios de 2018 fueron certificados como Empresa B. “Todo el ‘rollo’ social que tenemos siempre ha estado en nuestro espíritu, pero se ha ido consolidando durante los últimos dos años” en cosas concretas como informes de impacto. Si bien buscan ser un aporte real en la vida de miles de niños, “no queremos pedir plata, también queremos generarla”, cuenta el director. El emprendimiento ya cuenta con números azules: el año pasado sus utilidades crecieron 84%.

Según explica, el modelo de negocios está dividido en varias partes, pero hay cuatro principales. Las escuelas deportivas (particularmente de skate), ubicadas en parques de las regiones Quinta, Sexta y Metropolitana. También cuentan con los ingresos por retail: venta de skate, cascos y demás protecciones. Además, está el apoyo publicitario de marcas como Vans, DC y Yogu Yogu. Por último, gran parte de las ganancias llegan por el diseño y construcción de rampas.

En 2017 instalaron un nuevo parque en el Mall Plaza Tobalaba y el próximo 7 de junio inaugurarán un nuevo espacio en el Mall Plaza Oeste. “No sé cómo va a funcionar, pero algo bueno va a salir”, concluye el fundador de Bowlpark, quien lidera un equipo de 25 personas.