Que provoca jaquecas, daños a la vista, o que todo lo que veremos en un televisor con esta tecnología se verá de tridimensional. El boom del 3D ha llegado para quedarse, eso si, sembrando varias dudas en las personas que están pensando en comprarse una de estas maravillas del high tech. Por América Rodríguez.

 

  • 25 octubre, 2010

 

Que provoca jaquecas, daños a la vista, o que todo lo que veremos en un televisor con esta tecnología se verá de tridimensional. El boom del 3D ha llegado para quedarse, eso si, sembrando varias dudas en las personas que están pensando en comprarse una de estas maravillas del high tech. Por América Rodríguez.

 

Si ya contamos con imágenes en alta definición y reproductores con un sonido nítido, el paso siguiente que quisieron dar las grandes empresas de tecnología fue perfeccionar los dispositivos para poder reproducir 3D. No es una tecnología reciente, ni mucho menos. Desde fines del siglo XIX ha existido el interés por crear imágenes tridimensionales, acercándolas más y más a la realidad.

Pero por un motivo u otro, el 3D no había logrado encantar al público lo suficiente como para explorar su masificación. Tuvieron que pasar décadas para que finalmente lograra entrar en el mercado. ¿El hito que logró esto? Muchos lo atribuyen al éxito de Avatar, la película que James Cameron estrenó el año pasado y que hizo que el espectador se sintiera dentro de la cinta. Hoy, gracias a los avances tecnológicos en el área de la electrónica, varias empresas han ido presentando dispositivos capaces de reproducir imágenes en 3D: desde televisores hasta cámaras fotográficas, incluyendo videojuegos y computadores.

¿Cómo funciona?

La idea de la tecnología 3D es hacer creer al espectador que lo que ve es una imagen tridimensional… pero lo que realmente ve son dos imágenes puestas una sobre la otra desde diferentes perspectivas. Así, cada ojo capta una parte de la imagen resultante y la reproduce en el cerebro, dando la sensación de que ésta es tridimensional. Y para que este efecto se produzca, existen diferentes formas de lograrlo:

-Lentes de color azul y rojo (anáglifo): la imagen doble es proyectada en una pantalla, y cada uno de los lentes bloquea una parte de aquélla, logrando que el espectador la capte de manera parcial. El cerebro hará el resto. El uso de estos lentes es la forma tradicional de ver imágenes 3D.

– Lentes polarizados:
si usted fue a ver Alicia en el País de las Maravillas, o Toy Story 3, de esos estamos hablando. Aquí, las imágenes son sobrepuestas y además tienen una polarización distintas. Ello permite que sólo una parte sea captada por el ojo, que luego el cerebro combina para lograr el efecto.

– Barrera de paralelaje: sin necesidad de lentes, en la pantalla se entrelazan dos imágenes con distintas perspectivas (una derecha y otra izquierda). Con un filtro se cuela el haz de luz para que cada ojo capte la perspectiva que le corresponde, y el cerebro capta una sola imagen que produce la sensación del 3D.

-Active shutter: traducido como “cierre activo”, el sistema shutter consiste en el uso de lentes de LCD que se cierran y abren en una frecuencia acorde a las imágenes sobrepuestas en la pantalla. Es uno de los métodos más usado en algunas pantallas IMAX -pantallas gigantes de cine-, pero la apertura y el cierre de los lentes deben estar sincronizados con la proyección de la cinta.

Derribando mitos

La tecnología ya está y también el encanto que han generado en los consumidores los distintos dispositivos que nos llevan al mundo 3D. Aun así, hay ciertos mitos dando vueltas, asociados a esta forma de ver.

1. Me duele la cabeza, quiero vomitar…

Aunque hasta ahora no hay estudios que confirmen que estar expuesto por mucho tiempo a imágenes 3D podría causar estrabismo, sí se registran ciertos síntomas comunes. Los dolores de cabeza y mareos parecieran producirse debido al trabajo que deben hacer los ojos y el cerebro para captar las imágenes.

En este punto, la empresa japonesa Sony declaró que sus videojuegos en 3D pueden provocar vómitos, mareos y fatiga ocular, y que los niños menores de 6 años no deberían usar este tipo de juegos de forma prolongada, ya que están en pleno desarrollo de la vista y esta fórmula podría generar daños.

2. No veo nada con estos anteojos…

Uno de los problemas que traen los lentes es que no sirven para las personas que experimenten problemas oculares como miopía o astigmatismo. Un estudio realizado a principios de año en Inglaterra concluyó en que casi el 12% de la población de ese país no puede ver exitosamente imágenes en 3D, y aún no se ha masificado la producción de lentes que incorporen algún tipo de aumento adecuados para este tipo de tecnología. Recientemente, la óptica Gunnar Optiks, especializada en lentes de descanso para el uso del computador, empezó a vender cristales que soportan tecnología, 3D llamados RealD, aunque por ahora serían los únicos.

Otro problema que surge al momento de comprar algún te levisor 3D es que en la mayoría de los casos sólo viene un par de lentes, o éstos se venden por separado y cada par puede costar 150 dólares.

Por ahora se está trabajando en pantallas con tecnología 3D donde el uso de lentes no sea necesario, aunque aún no se ha logrado con total éxito. Ya existen algunas pantallas que, sin lentes, pueden mostrar este tipo de imágenes, pero fallan en algo esencial: el efecto se pierde cuando el espectador mira hacia la pantalla desde ciertos ángulos.

3. Complementos: letra chica

Más allá de los televisores o los computadores con tecnología 3D -marcas como LG, Sony o Toshiba se han destacado en ello-, las cámaras fotográficas estereoscópicas han atraído la atención de los amantes de este arte. Pero no es tan simple como tomar la foto y enviarla a revelar a cualquier lugar. Casi todos los modelos de cámaras que incorporan esta tecnología requieren de un software para procesar las imágenes y éstas sólo se pueden apreciar con lentes y pantallas 3D.

Con el uso de webcams que también tienen esta tecnología, es necesaria una pantalla capaz de reproducir las imágenes. Como solución parcial, varias empresas han creado adaptadores 3D para suplir la falta de esa tecnología.

Tal vez un dato que algunos vendedores omiten al momento de ofrecer un televisor 3D es que se necesita un reproductor Blu-Ray 3D para poder ver películas estereoscópicas –que vienen por defecto en este soporte-. Recientemente ha salido al mercado una gama de estos reproductores, que bordean los 350 dólares.

4. ¿Qué hay para ver?

Durante el pasado mundial de fútbol en Sudáfrica, varios partidos fueron transmitidos utilizando tecnología 3D. Con la ayuda de cámaras de lente doble de Sony, se logró captar con detalle los distintos encuentros, aunque un grupo reducido de espectadores pudo disfrutar de la función –siempre con lentes y pantallas que soportaran este formato- a través del canal ESPN 3D.

Pero hasta ahora, además de algunas películas y videojuegos, no existe más material en nuestro país para poder apreciar en su totalidad el efecto 3D. Los canales de televisión aún no ven como una posibilidad la emisión de una señal que sea estereoscópica, debido a que su masividad es mínima y la inversión que hay que hacer en equipos es bastante grande.

En el extranjero ya se ha empezado a experimentar con señales 3D. Un ejemplo de esto es el del canal HD Channel, en Japón, que transmite imágenes tridimensionales un cuarto de hora al día. Corea del Sur es otro pionero, ya que a fines de mayo de este año inició transmisiones de este tipo a través de cuatro canales locales: KBS, MBC, SBS y EBS.

Bueno, para allá vamos…

Que el 3D en el futuro sea tan común en nuestras vidas como la televisión a color lo es hoy es la meta que se han planteado las empresas de tecnología que han perfeccionado sus productos para hacer más agradable al espectador la exposición de imágenes tridimensionales.

Según la empresa ABI Research, en 2015 las ventas de televisores 3D alcanzarán a 50 millones de unidades. Este crecimiento se aceleraría desde el año 2013. Para ese entonces se espera que venga por defecto en la mayoría de los televisores este tipo de tecnología.

En cuanto a los videojuegos, que –gracias al público cautivo dispuesto a usar dispositivos extras para hacer agradable la experiencia de jugar– cada vez se han masificado más en 3D. Y si ahora son los juegos, lo que vendrá posteriormente serán las consolas: Nintendo lleva la delantera con su Nintendo 3DS, que saldrá al mercado próximamente.

Por ahora hay que ser conscientes de que subirse al carro del 3D significa adoptar una serie de dispositivos que permitan que corra el sistema, y que aún no existe la cantidad de material necesario para disfrutar en plenitud del mundo tridimensional. Pero de lo que no cabe duda es de que el 3D llegó para quedarse y que tarde o temprano lo haremos parte de nuestras vidas.

Problemas de soporte
Según cuentan los expertos, hasta hace poco había sido complejo lograr que las imágenes tridimensionales se vieran naturales y nítidas. Y para lograr que los efectos 3D se vean bien, es necesario que el dispositivo -como los televisores o las pantallas de computador- sea capaz de pasar más cuadros por segundo. Según Marcos Zúñiga, profesor de Ingeniería civil telemática de la Universidad Técnica Federico Santa María, “si hoy los televisores comunes son de 60 megahertz, para los que soporten la tecnología 3D deben ser de 120 megahertz. Es decir, deben pasar 120 cuadros por segundo para enviar suficiente información a cada uno de los ojos por separado”.