Son parte de una generación poderosa. Lideran marcas líderes y áreas clave en la industria y aportan su visión profesional en un sector que acelera. Son las mujeres detrás del negocio automotor.

  • 20 agosto, 2018

Fotos: Marcas

Las mujeres hoy son protagónicas. Más allá de cambios sociales, tendencias y movimientos, en el mercado automotor chileno son varias las ejecutivas de alto nivel que toman decisiones y aportan con su visión profesional, a un mercado que han visto crecer y desarrollar. 

Conversamos con seis profesionales a cargo de distintas áreas en conocidas marcas que compiten en Chile, para conocer desde su perspectiva cómo esta industria –que hace unas décadas era terreno de hombres– se ha potenciado y desarrollado con la visión y acción de muchas mujeres, en un sector ampliamente integrado, en distintos niveles.

Para muchas fue una oportunidad que se presentó; para otras, un proceso con varias etapas; para todas, un desafío que les ha permitido desarrollarse en varios niveles y aportar a una de las industrias que muestra mayor dinamismo este año.

Comenzando entre motores

María José Sáez, brand manager de BMW en Chile, cuenta cómo entró al sector. “Llegué hace 10 años, cuando recibí una propuesta para trabajar en el área de marketing, donde siempre me he desarrollado. Para mí era una industria nueva, pero era interesante poder conocer este mundo. Obviamente la marca fue de gran atractivo”, recuerda. 

Las oportunidades se presentan, pero también se forjan en el camino. Fue el caso de la gerenta de marketing de Citroën en Chile, Bernardita Cruz. “Partí en la industria del vino, en el área de ventas internacionales, y de ahí fui seleccionada por un importante grupo automotor para hacerme cargo de una de sus principales sucursales. Luego tuve el desafío de poner en marcha la sucursal Las Condes de Citroën Chile, y al tiempo me incorporé al equipo de marketing”, cuenta.

En el caso de Manuela Kramer, marketing manager de Porsche en Chile, fue su decisión la que la trajo al mundo de los motores: “Luego de trabajar en una corredora de bolsa, me contactó un head hunter para contarme de este nuevo desafío. Tenía algunas nociones del grupo Ditec y de las marcas que lo componen. Después de varias entrevistas, me informaron que era la escogida. Estuve dos años viendo cuatro marcas. Luego, el grupo dividió los equipos y estoy en Porsche desde hace ya nueve años”, dice.

Soledad Miranda, en gran parte se ha desarrollado en esta industria. Hoy es la gerenta de comunicaciones de Nissan y relata cómo fue su evolución hasta hoy. “Llegar a la industria automotriz fue una grata coincidencia, llevaba muchos años trabajando en agencias de comunicaciones. En Williamson Balfour Motors (importador de BMW y Rolls Royce en Chile) necesitaban a una profesional con experiencia. Siempre me gustaron los autos y aparecí en el radar de los ejecutivos, por lo que accedí con gusto a integrarme. Cuatro años y medio más tarde, Nissan Motor Corporation se instalaba con una filial en nuestro país y buscaba a todo el equipo para Nissan Chile, por lo que cuando me contactaron me pareció un interesante desafío”, afirma.

La sorpresa fue parte de la recepción que tenía la industria para Francisca Mingo, jefa de marketing del Grupo Fiat. “Cuando entré, me sorprendió el rubro porque el trabajo nunca es rutinario. Todos los días hay desafíos en distintas áreas y hay mucho espacio para proponer ideas, es una actividad que requiere mucha creatividad, dinamismo y trabajo en equipo para seguir siendo competitivos, especialmente en una industria con una cantidad importante de competidores”, dice.

Bernardita Cruz, DS-Citroën.

Francisca Mingo, Fiat

Ignacia Iriarte, General Motors.

Industria integrada

El estereotipo, aunque errado, dice que los autos son de gusto masculino. La extrapolación de este argumento falaz ha implicado que por décadas, la industria se desarrollara mirando hacia los hombres. Aunque quienes aseguran esto, olvidan que fue una mujer, Bertha Benz, quien en agosto de 1888, manejó con sus hijos en el Benz Patent-Motorwagen (considerado uno de los primeros autos de la historia) desde Mannheim hasta Pforzheim, convirtiéndose en la primera persona en conducir un automóvil en una larga distancia. 

“Se ha visto una transformación en cuanto al respeto por el trabajo femenino, que se fue logrando lentamente con el tiempo. Se reconoce el papel de la mujer no solo dentro de la industria automotriz, sino también fuera, como tomadoras de decisión de compra en todos los segmentos de mercado, que tienen nuevas necesidades y formas de consumir los vehículos y a las que hay que interpelar de nuevas maneras. Hoy hay mujeres ‘tuercas’ que son apasionadas por los autos, al igual que los hombres, y esto es sumamente positivo”, analiza Javiera Rodríguez, marketing manager de SKBergé Luxury, a cargo de marcas de alto prestigio como Bentley y Ferrari.

Esta hazaña no impidió que durante un tiempo las mujeres fueran consideradas escasas en el mundo de los autos, ahora la presencia a nivel ejecutivo es fuerte y se siente. “Trabajar en el rubro automotriz, que está marcado mayoritariamente por un segmento masculino, no me afectó en absoluto, por mi background familiar, donde soy la única mujer rodeada por hombres. Por otro lado, en el tiempo que entré a estudiar Derecho, era una de las carreras altamente demandada por hombres, experiencia que me ayudó más adelante en mi vida laboral”, cuenta Ignacia Iriarte, abogada líder GM Chile, Perú, Uruguay, Paraguay y Bolivia.

Manuela Kramer coincide en la evolución registrada. “Una buena parte de los actores de esta industria pertenecen al género masculino, pero con los años se ha visto cómo más mujeres toman un rol protagónico, ocupando puestos importantes en un mercado que se caracteriza por su dinamismo y complejidad. La idea de que este rubro está reservado para los hombres ha quedado en el pasado y hoy, más que nunca, la experiencia de trabajar en torno a los motores resulta muy enriquecedora”, explica.

El mundo que viene

Hoy, las mujeres están claramente integradas a la industria automotriz, pero ¿cuáles son los cambios que vienen? “Como trabajadoras, el desafío principal es hacer comprender al público que esta industria es completamente mixta y abierta a todos. No hay una diferencia perceptible, desde mi posición te lo puedo confirmar. Desde el punto de vista de las consumidoras, el desafío reside en que conozcan la cantidad y diversidad de productos que están pensados para las mujeres en este sector, en las distintas etapas en las que estén, desde estudiantes, hasta mamás o abuelas”, afirma María José Sáez, de BMW.

Manuela Kramer, de Porsche, aporta desde su visión: “Siento que todavía hay una serie de desafíos, puesto que son pocas las mujeres que lideran en la industria. Es un tema que no solo se da en nuestro país y espero que sea una problemática que se vaya solucionando con el tiempo, pero siempre será una muy buena noticia el poder contar con mujeres en los cargos importantes del sector”.

Integrar a mujeres ejecutivas en más áreas es la propuesta de Bernardita Cruz, de Citroën y DS Automobiles. “Creo que como en cualquier otro sector económico, hay que seguir demostrando que las capacidades en niveles ejecutivos están y hay que llevarlas a áreas que hasta ahora han sido más esquivas para las mujeres, por ejemplo, en el retail, en las finanzas y en la postventa”, agrega.

Similar visión tiene Francisca Mingo, de Fiat: “El desafío más importante en este rubro es ir sumando cada día a más mujeres en todas las áreas que componen la industria, ya sea técnica, comercial o directiva”, añade. 

Manuela Kramer, Porsche.

 

 

Soledad Miranda, Nissan.

Verónica Barahona, Jeep.