Margarita Guzmán llegó a trabajar al Centro de Salud Mental (COSAM) de La Pintana en 2007, donde se encontró con una realidad que hasta entonces desconocía: la cantidad de niños, niñas y adolescentes víctimas de explotación sexual. Muchos de esos niños, con los cuales le tocó trabajar a través del Teatro Reparador, vivían en hogares […]

  • 6 diciembre, 2018