Cuando aparecieron los primeros casos de Covid-19 en Chile, el capellán de Gendarmería dijo que si entraba el virus a las cárceles sería una bomba atómica. “Ha habido una dedicación notable por tomar todas las medidas para que el virus no entre. Y si entra, que tenga un efecto lo menos devastador posible. Hasta hoy hemos logrado mantener la epidemia bastante a raya”, señala.

  • 29 abril, 2020