Un equipo de investigadores de la Universidad de Uppsala analizó la información médica de un millón de niños nacidos entre 2001 y 2010 y confirmó que [tweetable]las personas que viven con animales desde pequeños tienen menos riesgo de tener asma[/tweetable]. En concreto, su trabajo que se publica en ‘Jama Pediatrics’ demuestra que los niños que […]

  • 3 noviembre, 2015

niño-y-perro

Un equipo de investigadores de la Universidad de Uppsala analizó la información médica de un millón de niños nacidos entre 2001 y 2010 y confirmó que [tweetable]las personas que viven con animales desde pequeños tienen menos riesgo de tener asma[/tweetable].

En concreto, su trabajo que se publica en ‘Jama Pediatrics’ demuestra que los niños que crecieron en un entorno en el que había perros tenían un 15% menos probabilidades de padecer asma que los que no se criaron con animales.

“Estudios anteriores ya han demostrado que el hecho de crecer en una granja reduce el riesgo de asma de un niño a la mitad. Ahora queríamos ver si dicha asociación existía también en los niños que crecen con perros en sus casas y nuestros resultados confirman que es así”, apunta la investigadora Tove Fall.

Los resultados del trabajo muestran que convivir con un perro durante el primer año de vida se relacionaba con un 13% menos de riesgo de asma en los niños en edad escolar, mientras que la exposición a animales de granja con 52% menos de riesgo de asma en los niños en edad escolar y un 31% en los niños de edad preescolar.

Revise el artículo completo en ABC.