La cocina es el principal incubador de bacterias de la casa, ya que allí se manipulan los alimentos. Sin embargo, otros lugares de vital importancia como el recipiente de los cepillos de dientes, también suelen ser una fuente de gérmenes, dice el Huffington Post. A continuación presentamos algunos de los lugares más sucios de la […]

  • 20 julio, 2013
Cepillos de dientes

La cocina es el principal incubador de bacterias de la casa, ya que allí se manipulan los alimentos. Sin embargo, otros lugares de vital importancia como el recipiente de los cepillos de dientes, también suelen ser una fuente de gérmenes, dice el Huffington Post.

A continuación presentamos algunos de los lugares más sucios de la casa:

Lavaplatos:

Lavaplatos

Debido al constante contacto con la comida, el lavaplatos de la cocina puede ser 100.000 más sucio que el lavamanos de los baños. Por eso se recomienda limpiar la superficie completa una o dos veces a la semana con agua caliente y jabón.

Máquina de café:

Máquina de café

El interior de la máquina es un ambiente oscuro y húmedo, ideal para el desarrollo de las bacterias y moho. Por eso es necesario lavarlo de forma frecuente. Utilizar vinagre ayuda a eliminar los gérmenes.

Horno:

Horno

Generalmente se utiliza el horno cuando las manos están contaminadas con comida, por lo que las bacterias se impregnan en él. Ocurre lo mismo con el mango del refrigerador y los botones del microondas. Hay que preocuparse de limpiar bien la superficie, remojar los discos en agua caliente con jabón y esperar que se sequen antes de instalarlos de nuevo.

Recipiente de cepillo de dientes

Cepillos de dientes

Uno de estos aparatos en promedio contiene 2 millones de células de bacteria. Hay que elegirlos de materiales fáciles de limpiar como acero inoxidable o plástico, y se deben lavar una o dos veces a la semana.

Esponjas

Esponja

Generalmente, tras tres semanas de uso, el 70% de las esponjas ya muestra evidencia visible de bacteria. Pero no es necesario esperar hasta las tres semanas. Lo recomendable es cambiar de esponja cada dos semanas o incluso más a menudo.

Revise el listado completo en Huffington Post.