“Cuando uno tiene la suerte de tener a una persona en situación de discapacidad como miembro de tu familia o como amigo tuyo, todos alrededor tienen discapacidad. Y por eso yo digo que mi marido, yo y mi hijo tenemos síndrome de down para siempre. Mi hija no está hoy con nosotros, pero dejó una […]

  • 2 agosto, 2019

“Cuando uno tiene la suerte de tener a una persona en situación de discapacidad como miembro de tu familia o como amigo tuyo, todos alrededor tienen discapacidad. Y por eso yo digo que mi marido, yo y mi hijo tenemos síndrome de down para siempre. Mi hija no está hoy con nosotros, pero dejó una huella y genera un compromiso que yo entiendo es para siempre. Si Clara no hubiera nacido, yo nunca hubiera hecho un programa de televisión sobre discapacidad. Mi hija tenía síndrome de down y eso hace que conozcas un mundo que en general es invisible para todos nosotros. Esto me fue abriendo a otras temáticas también, porque te empiezas a preocupar no solamente de lo que viviste con tu hija en situación de discapacidad, sino también respecto a los migrantes, a las minorías sexuales… Yo siempre he creído que a mayor privilegio, mayor deber.

Si hubiera existido la Reforma Procesal Penal cuando entré a la universidad, tal vez hubiera querido estudiar derecho para ser fiscal. Me hubiera gustado. O tal vez ser arqueóloga, que fue una de mis postulaciones: arqueología y antropología. Desde muy pequeña mis papás me inculcaron que daba lo mismo lo que yo quería estudiar, pero tenía que estar no solamente al servicio mío, sino que debía tener un servicio social.

Creo que tiene que ver con la convicción de cómo me defino, con la adhesión a valores como la democracia, el humanismo… Yo no concibo que alguien se diga demócrata y no se diga feminista, porque el feminismo busca la igualdad de derechos, que es lo que también busca alguien que se declara demócrata.

De parte de los entrevistados he vivido el machismo muchas veces. Estuve en Tolerancia Cero y vi reacciones de autoridades, de asesores y de políticos que me criticaban si una pregunta era un poco más punzante, pero no reprochaban lo mismo a mis otros compañeros. Lo atribuyo a que soy mujer, no entiendo sino por qué solo me criticaban a mí.

Tuve un episodio donde un entrevistado en vivo, en el noticiario le dijo a un compañero: “Lo felicito a usted por su trabajo”. Y a mí me dijo: “Y a usted por su aspecto”. Pensé si era necesario hacer ver el punto y lo hice, pero no fue ni por él ni por mí. Fue por la imagen que vamos instalando delante de la ciudadanía.

Una vez el senador Coloma me dijo que el feminismo y el machismo eran lo mismo. Tuve que hacer una pausa en la entrevista para decirle que no es así, porque no lo es: el feminismo es igualdad y el machismo es perpetuar la desigualdad. Simplemente soy una periodista que hace su pega, pero si un concepto está mal empleado, hay que corregirlo porque si no la gente que ve el programa se queda con esa idea en la cabeza.

En redes sociales el apodo de Queen Mónica me da un poco de pudor, pero lo tomo como una forma de cariño que tengo súper claro no es solo para mí, sino que es para mí y mi equipo. Lo tomo como algo simpático, algo que no pedí, pero que es divertido”.