Según un estudio de la Universidad de Toronto, publicado en el Journal of Neuroscience, el significado que una experiencia tiene en una persona influye en cuán vivo y preciso sea su recuerdo posterior. En Science Daily, la PhD. Rebecca Todd, psicóloga y directora de la investigación, afirmó que las personas ven los eventos de gran impacto […]

  • 21 agosto, 2012

Según un estudio de la Universidad de Toronto, publicado en el Journal of Neuroscience, el significado que una experiencia tiene en una persona influye en cuán vivo y preciso sea su recuerdo posterior.

En Science Dailyla PhD. Rebecca Todd, psicóloga y directora de la investigación, afirmó que las personas ven los eventos de gran impacto emocional con mucha más claridad que las experiencias ordinarias. A esto se debería que por ejemplo uno pueda recordar ciertos momentos de la niñez, pero no sepa decir cuál fue la cena del día anterior.

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La psicóloga señaló que tanto las buenas y las malas experiencias emocionales tienen el mismo efecto en la calidad del recuerdo, ya sea el primer beso o el nacimiento de un niño, hasta las humillaciones en la infancia.

“Mientras más vivo percibamos algo, más vivo será cómo lo recordemos”, afirmó Todd.

La parte del cerebro responsable de calificar la importancia emocional que algo tiene en nuestras vidas se denomina amígdala y, gracias al estudio, se pudo comprobar que ésta se activa cuando a los participantes se les pasó imágenes clasificadas como vívidas -escenas de violencia, por ejemplo-. Esta activación influye a su vez en la corteza visual -refuerza la capacidad de ver algo- y en la insula posterior -aumenta las sensaciones en el cuerpo-.

Revise los detalles del estudio en Science Daily: “Psychologists link emotion to vividness of perception and creation of vivid memories”