En un mercado donde los SUV parecen iguales, Lexus se atreve con el NX 300h, que desde su propuesta híbrida (motor convencional y eléctrico) ofrece toda una experiencia. Un auto que supera el prejuicio de que los ecológicos son aburridos.

  • 26 septiembre, 2018

El prejuicio es algo burdo y no representa la realidad: dice más o menos que los autos ecológicos, limpios, híbridos o eléctricos son aburridos. Eficientes, pero sin pasión.  Probablemente, esta errada idea provenga de los más radicales fanáticos de los motores térmicos, ruidosos y poderosos, pero olvidan que los motores eléctricos son veloces (tienen todo el torque de manera inmediata, recién puestos en marcha). Y eso se traduce en aceleración y emoción.

Ese es uno de los argumentos para que Lexus lleve la delantera. Según el último informe de la Asociación Nacional Automotriz de Chile (ANAC), la marca lidera en ventas de autos híbridos en el segmento de lujo, donde una de sus cartas es el atractivo Lexus NX 300h, un híbrido que es muchas cosas, menos aburrido.

En el conteo de la gremial nacional, Lexus ya registra 88 unidades colocadas de híbridos, los autos que cuentan con motor térmico (de gasolina o diésel), y motor o motores eléctricos, una ecuación que aumenta la eficiencia y –de paso– la performance de estos modelos.

Pero las emociones del Lexus NX 300h comienzan por su exterior que mezcla formas entre futuristas y decididas, con una gran parrilla frontal en “doble flecha”, como gustan decir en la marca, que hace juego con una carrocería con laterales anchos que terminan por definir un SUV de aspecto imponente. 

En su perfil, desde sus laterales, su expresión es de dinamismo. Parece estar en plena carrera; mientras que por delante sus grandes tomas de aire, y sus focos aguzados, le dan un look algo severo e intenso, que lo alejan de ese lado más “amable” que muestran los SUV de origen oriental de la actualidad. Su interior es una fusión entre el lujo de sus materiales y calidad de sus terminaciones, con una decidida apuesta tecnológica, acaso una señal de identidad de los híbridos del Grupo Toyota, que ofrecen una experiencia bastante de avanzada para el usuario.

Pero la alta tecnología no impide que el Lexus NX 300h sea un auto fácil de conducir, sino que ofrece una experiencia similar a un SUV automático convencional. Sus modos de manejo entregan diversas experiencias al conductor. 

En Eco, uno se siente como un verdadero boy scout: cumplidor con el medioambiente, amable con las señoras en los pasos de cebra, circulando muy tranquilo. Su consumo se reduce y el uso del motor convencional también. En Comfort, la experiencia es similar, un auto civilizado, respetuoso. Su ecuador en términos de manejo se encuentra desde Sport a Sport+, donde las cualidades de los motores eléctricos se despiertan para hacer la diferencia.

El conjunto motriz del NX 300h se compone de un motor de gasolina de 2,5 litros, que suma su poder a dos motores eléctricos; uno adelante y otro en la zaga. En la suma, su potencia total es de 197 CV, que se añade a la veloz aceleración y a potentes frenos regenerativos (que carga sus baterías de Ion litio). 

El equipamiento interno no es su punto fuerte, sobre todo  por su interfaz con el sistema de infoentretenimiento, mediante un pad tipo notebook, lejos de la tendencia actual de pantallas táctiles.