Comida china, peruana, carnes, de mercado y productos del mar es lo que pudimos encontrar paseando por esta comuna que promete repoblarse a gran velocidad en los años que vienen. Por Álvaro Peralta Sáinz

Entre la remodelación de su arteria principal (avenida Independencia), la reciente línea 3 del metro que la atraviesa por ahí mismo con varias estaciones, un desarrollo inmobiliario que no se detiene y la inauguración de su primer mall, los ojos de muchos santiaguinos se han volcado hacia esta comuna. En Independencia están pasando muchas cosas y todo indica que seguirán pasando, por lo que cada vez más gente –sobre todo joven– se mudará a vivir a esta comuna estratégicamente ubicada al otro lado del río Mapocho, cerca del centro de la ciudad y con buenas vías de conexión con otros puntos de la urbe. Y como la gente tiene que alimentarse, vale la pena darse una vuelta por sus calles y ver cómo anda su oferta gastronómica. Esta es aún incipiente, pero el panorama es más auspicioso que en los años noventa cuando, salvo el desaparecido Wonder Bar de la Plaza Chacabuco, el Pollo Caballo vecino al Hipódromo Chile (que aún funciona) y varios pequeños restaurantes chinos, no había mucho más. Los sabores de Independencia comienzan a mejorar y variar.

Nueva China

Llevan poco más de quince años funcionando en su espacioso local de avenida Independencia, a pocas cuadras de la Plaza Chacabuco. Podríamos decir que fueron los primeros que se atrevieron a abrir un local nuevo en la zona, cuando aún el progreso de la mano del metro y el desarrollo inmobiliario no llegaban. Y mal no les ha ido, porque desde sus inicios se transformaron en un punto alto de la gastronomía, no solo de la comuna de Independencia, sino que también de quienes viven más hacia el norte de la ciudad y que no tienen siempre una buena oferta de restaurantes (más aún en los años que partieron). Lo que este local ofrece es la tradicional comida china cantonesa adaptada al paladar chileno, aunque siempre a cargo de cocineros traídos directamente de China. ¿Qué pedir acá? Dos sandías caladas: el Congrio Nueva China, con verduras y buenos aliños, y el Costillar Cantonés, clásica preparación agridulce de nuestros restaurantes chinos, que acá se prepara de manera generosa y con muy buena factura. Todo esto en comedores amplísimos que solo dejan en el recuerdo los pequeños boliches orientales que reinaban años atrás por esta zona.

Avenida Independencia 2054, teléfono 227327126.

Cántaro de Oro

Más nuevo que su vecino oriental, este restaurante peruano funciona sobre la misma avenida Independencia desde hace más o menos un lustro, pero también vino a producir una suerte de quiebre en la zona, en este caso a lo que comida peruana respecta. Esto, porque desde hace más de una década, la comuna de Independencia venía albergando a pequeños locales populares de comida peruana, básicamente para satisfacer las necesidades de los ciudadanos de ese país que se establecieron en Independencia tras llegar a Chile. Sin embargo, la apuesta del Cántaro de Oro fue diferente: se trata de un restaurante de mayor calidad y mejor infraestructura, nada menos que comandado por el chef peruano Óscar Gómez, quien por muchos años fue mano derecha de Gastón Acurio en el desaparecido Astrid y Gastón de Antonio Bellet, en Providencia. El resultado: un enorme local de ambiente familiar que suele repletarse, sobre todo los fines de semana, con numeroso público (mayoritariamente chileno) que ya lo ha hecho suyo y un clásico de la zona de Independencia, Recoleta y hasta incluso algo de la vecina Huechuraba. Acá el menú es clásico, pero de gran factura. Por lo mismo, se va más que a la segura con platillos como el Arroz Chaufa Aeropuerto, el Lomo Saltado o unos Tallarines al Wok. Aquí la cosa va por el lado de los platos calientes, ideal para esta época del año.

Av. Independencia 1852, teléfono 227377773.

Parrilladas Argentina

Hasta hace unos diez o quince años, a los restaurantes de carnes no se les decía parrillas ni menos stake house. El nombre que se usaba era el de parrilladas y lo que mandaba en este tipo de lugares eran esos braseros que se llevaban a la mesa con varios cortes de carne, interiores, embutidos y papas cocidas más algunas porciones de ensaladas varias y papas fritas. Justamente ese es el estilo y la estética que se mantiene aún en las Parrilladas Argentina de calle Altamirano, a solo cuadras del Hipódromo Chile. Casi como detenido en el tiempo, este local congrega a todo tipo de gente los siete días de la semana. Obviamente lo que prima en días laborales, sobre todo al almuerzo, son oficinistas y comerciantes del sector. Sin embargo, los fines de semana, de día y de noche, la cosa se torna netamente familiar. Y obviamente, cuando hay carreras en el vecino hipódromo, no faltan las mesas llenas de fanáticos de la hípica. Un local que no falla y que se mantiene con esos sabores de siempre, a pesar de los grandes cambios que experimenta esta zona.

Altamirano 2210, teléfono 232759000.

959 Cocina de Barrio

Aunque en rigor está en la comuna de Recoleta, la influencia de la Vega Central se traspasa  de comuna a comuna. Justamente esos sabores frescos se presentan en 959 Cocina de Barrio, una pequeña cocinería que está en Independencia, pero muy cerca de este gran mercado de Santiago, donde todos los días –menos los lunes– se ofrecen convenientes y sabrosos platos preparados con materias primas traídas justamente desde la Vega Central. Ceviche de champiñones, sopa de zapallo y zanahoria, papas con mote, pescado frito con arroz, carbonada y otros, siempre como parte de dos opciones de menú que van cambiando diariamente. Además, los domingos tienen una propuesta especial que se ofrece hasta pasadas las cuatro de la tarde, como para ir de compras a la Vega y luego pasar por un almuerzo tardío.

Echeverría 959.

Don Gaviota

Acá sí que nos pasamos a la comuna de Recoleta, pero lo cierto es que este tradicional restaurante de productos del mar está a escasas cuadras de Independencia y por la misma razón se le puede considerar entre los destacados de esta zona. Don Gaviota existe hace casi veinte años y se caracteriza por ofrecer una comida de mar bastante simple y tradicional: pescados fritos y a la plancha, ceviches, machas a la parmesana, erizos al natural, pulpo a la parrilla y mucho más. En un principio, este comedor era visitado básicamente por vecinos del sector y algunas personas que trabajaban en la zona. Pero con el paso de los años –y el siempre eficaz boca a boca–, la clientela ha comenzado a llegar desde diversos puntos de Santiago. Tanto así, que ya se anuncia una sucursal de Don Gaviota para los próximos meses, a pocas cuadras del local original.

Avenida El Roble 1190, teléfono 226211838, Recoleta.