Uno de los grandes desafíos de la medicina actual es descubrir [tweetable]cómo un tumor genera metástasis[/tweetable], es decir, se replica en un órgano u otro para predecir dónde se producirá una de las fases más críticas del cáncer. Así sería más fácil evitarlo. La hipótesis más aceptada es la de Stephen Paget, el médico británico […]

  • 29 octubre, 2015

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Uno de los grandes desafíos de la medicina actual es descubrir [tweetable]cómo un tumor genera metástasis[/tweetable], es decir, se replica en un órgano u otro para predecir dónde se producirá una de las fases más críticas del cáncer. Así sería más fácil evitarlo.

La hipótesis más aceptada es la de Stephen Paget, el médico británico que formuló la teoría de que para que haya una metástasis hacen falta semillas que dispersen las células tumorales y un sustrato fértil que las acoja, es decir, un ambiente acogedor en el órgano de destino.

Un equipo multidisciplinar de científicos del CNIO, del Weill Cornell Medical College y del Memorial Sloan Kettering Cancer Center, confirmaron la teoría y desvelaron los mecanismos moleculares que la hacen posible.

El estudio publicado en la revista Nature recopiló indicios de que los tumores lanzan millones de vesículas cargadas con proteínas y material genético llamados exosomas cuya misión es buscar órganos para alojar las células tumorales. ¿Cómo? Una posible explicación es que los exosomas llevarían etiquetas con las que el tumor primario les dice a qué órganos deben ir.

“Según el tipo de tumor, como el melanoma, que metastatiza en muchos órganos, y otros, como el de mama, primordialmente van al cerebro, al pulmón o al hueso, pero aunque podamos intuir donde irán, no sabemos cuándo ni cómo”, indicó el uno de los investigadores.

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