La versión oficial del rescate de los “Jabalíes Salvajes”decía que les habían enseñado a bucear  para que así pudiesen salir por sus propios medios junto a los expertos que formaban parte del rescate. Pero el libro “The Cave”, escrito por el británico Liam Cochrane, asegura contar la verdad sobre los hechos, los cuales se alejan de la versión oficial que había entregado Tailandia al resto del mundo.

  • 15 enero, 2019

El 23 de junio de 2018 la noticia de que 12 niños tailandeses, junto a su entrenador de fútbol, habían quedado atrapados en una cueva submarina conmovió al mundo entero. Ya llevaban 15 días sin comida y encerrados en el lugar cuando se comenzó a efectuar el rescate el 8 de julio. Las probabilidades de que todos lograran salir con vida era difícil, pero así fue.

La versión oficial del rescate de los “Jabalíes Salvajes”decía que les habían enseñado a bucear  para que así pudiesen salir por sus propios medios junto a los expertos que formaban parte del rescate. Pero el libro “The Cave”, escrito por el británico Liam Cochrane, asegura contar la verdad sobre los hechos, los cuales se alejan de la versión oficial que había entregado Tailandia al resto del mundo.

 

Este libro describe minuciosamente el rescate donde se dice que drogaron a cada uno de los niños para poder sacarlos con vida. El escenario era difícil puesto que los niños no sabían bucear, había mucho barro que impedía la visibilidad y los espacios eran muy estrechos. El rescate era sumamente arriesgado.

Las condiciones difíciles del rescate sumado a una mediatización masiva y a un mundo entero pendiente del rescate hacían que las ganas de llevar a cabo el operativo con éxito fuera casi una necesidad. Tras el miedo a que la comunidad rechazara la idea de sedar a los niños decidieron llevar a cabo el plan pero omitiendo esta parte.

 ¿Cómo lo hicieron?

Primerolos socorristas ensayaron el rescate en una piscina cubierta con tres jóvenes de físico similar al de los niños. Aquí probaron los sedantes que usarían y el método para mantener a los niños con oxígeno. Esta simulación fue un éxito y dio el pie para llevar a cabo el rescate oficial.

Se decidió sedar a los niños con tres drogas: Xanax, para disminuir el miedo; Ketamina, para dormirlos, y Atropina, para reducir la saliva en su boca, y así eliminar la opción de que se ahogaran. Para que la sedación durara las 3 horas que demoraban desde el lugar donde estaban encerrados hasta la salida, cuando llevaban 1 hora de trayecto les ponían una segunda dosis de  Ketamina.

Les pusieron máscaras de oxígeno las que sellaron con silicona para que no se desprendieran, y totalmente sedados fueron cargados por buzos hasta la salida.
Este libro contiene la verdad sobre como los 12 niños tailandeses salieron con vida de la cueva.