Solo en 2018, más de 91 millones de viajeros visitaron Italia. Pero en la capital mundial de las pizzas y pastas ya no quieren tanta gente tomando fotos o preguntando cómo llegar a algún sitio. “No queremos más turistas”, dijo alcalde de Matera, Raffaello De Ruggieri al New York Times

  • 19 febrero, 2019

En una entrevista con The New York Times, el alcalde de la ciudad italiana de Matera, Raffaello De Ruggieri, dejó sus sentimientos muy en claro: bajo su gobierno, no tolerará más el turismo. O al menos cualquier turismo. Aunque Matera haya sido declarada Capital Europea de la Cultura 2019 y sus iglesias excavadas en piedra estén incluidas en la lista de Patrimonio de la Humanidad de la UNESCO.

Si bien esto suena bastante extremo, hay más de lo que parece. La ciudad de 60.000 habitantes, famosa por sus antiguas casas excavadas en las rocas no quiere ser invadida como ha sucedido con otras ciudades italianas, donde ya se ensayan normas para controlar el flujo de visitantes. “No queremos ser ocupados por los turistas. Esta ciudad tiene un alma prehistórica y la están apagando. La ciudad ha estado viva durante 8.000 años”, dijo De Ruggieri (84), un abogado de centro-derecha elegido en 2015, a The New York Times. El diario estadounidense había calificado a Matera como “el secreto mejor guardado de Italia”.

Matera es una de las ciudades más antiguas del mundo y ha estado habitada siempre desde el Paleolítico. Este año como Capital Europea de la Cultura estará llena de festivales, exposiciones y actos culturales. “Los visitantes serán habitantes culturales temporales y se les pedirá que dejen un artículo personal. Al final del año, estos artículos se convertirán en su propia exposición” anunció la alcaldía.

La ciudad se hizo famosa en todo el mundo después de que en 1964, el destacado director Pier Paolo Pasolini filmara “El Evangelio según San Mateo” en sus calles rocosas, lejos de aeropuertos y trenes de alta velocidad.