Distintas investigaciones han demostrado que la actividad cerebral de una madre cambia después de tener a su hijo. Y según un estudio dado a conocer este lunes, lo mismo pasa con el cerebro de los padres homosexuales: su cerebro se adapta a la paternidad, y se vuelve muy parecido al de los nuevos padres y […]

  • 27 mayo, 2014

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Distintas investigaciones han demostrado que la actividad cerebral de una madre cambia después de tener a su hijo. Y según un estudio dado a conocer este lunes, lo mismo pasa con el cerebro de los padres homosexuales: su cerebro se adapta a la paternidad, y se vuelve muy parecido al de los nuevos padres y madres.

El estudio buscaba demostrar si es que el cerebro de las madres se volvía híper reactivo a algunas pistas emocionales, como el oír a su hijo llorar tras el nacimiento, debido a cambios hormonales o a la experiencia de la paternidad. Los investigadores grabaron a 89 nuevas madres y padres al cuidado de sus hijos en la casa. Y luego midieron la actividad cerebral de los padres mientras veían videos que no mostraban a sus hijos seguidos de otros donde se veía a sus hijos en su casa.

Las 20 madres en el estudio –todas las principales cuidadoras de sus hijos– mostraron un aumento de la actividad cerebral en las regiones que procesan las emociones; la amígdala, un set de neuronas que procesa las emociones, estaba cinco veces más activa. Los 21 padres heterosexuales mostraron un aumento de la actividad en sus circuitos cognitivos, lo que los ayudó a determinar cuál de los movimientos de la guagua indicaba un cambio de pañal y cuáles indicaban hambre.

Por otro lado, en el caso de los 48 padres homosexuales, sus ondas cerebrales respondieron de manera similar a las de los padres heterosexuales. Sus circuitos emocionales estaban tan activos como en las madres y sus circuitos cognitivos estaban tan activos como en los padres. Los investigadores también encontraron que mientras más tiempo pasaba un padre gay con su hijo, mayor conexión se generaba entre sus estructuras emocionales y cognitivas.
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