En 2017 se transformó en el primer africano en ser designado al frente de la Organización Mundial de la Salud. La del covid-19 es la principal batalla que ha debido encabezar. La misma por la que hoy lo candidatean para premio Nobel de la Paz.

  • 23 marzo, 2020

Su tierra natal es Asmara en Eritrea, y la muerte de su hermano menor de 3 años -producto de sarampión- es una herida que todavía no cierra. Ese gran dolor, fue lo que probablemente hizo que se sumergiera en el mundo de la la Medicina. Hoy el Tedros Ghebreyesus tiene una fama que lo precede. “Un alto reconocimiento internacional como especialista en salud, investigador y diplomático con mucha experiencia investigaciones, actividades y liderazgo en respuestas de emergencia a epidemias. Tiene un doctorado en salud comunitaria por la Universidad de Nottingham y una maestría científica en inmunología de las enfermedades infecciosas por la Universidad de Londres,” dice su hoja de vida en la página de la OMS .

El Dr. Tedros fue Ministro de Salud de Etiopía de 2005 a 2012, y como tal dirigió una reforma integral del sistema de salud del país. En paralelo ejerció como presidente del Fondo Mundial de Lucha contra el Sida, la Tuberculosis y la Malaria, y anteriormente había sido Presidente de la Junta de la Alianza para Hacer Retroceder el Paludismo y presidente de la Junta de la Alianza para la Salud de la Madre, el Recién Nacido y el Niño. Luego fue ministro de Relaciones Exteriores de 2012 a 2016. En todos sus cargos ha fomentado la cobertura sanitaria universal mejorando así el acceso de millones de personas a la atención de salud.

Cuando asumió como director general de la OMS sus esfuerzos se dirigieron hacia las periferias y designó cinco prioridades a desarrollar durante lo que serían sus cinco años de liderazgo: la cobertura de salud universal; las emergencias sanitarias; la salud de la mujer, el niño y el adolescente; los efectos del cambio climático y ambiental en la salud; y la transformación de la OMS. El contexto del mundo cambió y el coronavirus golpeó sus planes.

¡Test, Test,Test!

Es el llamado que hizo a los gobiernos del mundo. Hacer la mayor cantidad de pruebas posibles. No ha descansado de los medios de comunicación ni de las redes sociales desde que comenzó la pandemia, en su cuenta de twitter se pueden leer distintos mensajes preventivos y de aliento por el Coronavirus. Comunicados del tipo: “Los países que han logrado hacer retroceder el coronavirus deben mantener la vigilancia para identificar, aislar, analizar y tratar rápidamente los casos y sus grupos de contactos a fin de evitar cualquier resurgimiento en una oleada posterior”, la concientización es su bandera. Tampoco le ha temblado la mano al llamarle la atención a los jóvenes “No son invencibles, este virus puede llevarlos al hospital o incluso matarlos (..) las decisiones que tomen sobre a donde van pueden hacer la diferencia entre la vida y la muerte para otra persona” Fueron las palabras del director de la OMS en una rueda de prensa.

Quien es hoy el hombre que lidera las decisiones que se toman en cuanto al covid-19, podría ser un excelente candidato a premio Nobel de la paz dicen algunos expertos de las ciencias.