Por Carla Sánchez M. Christian Muñoz-Donoso no la cuenta dos veces. El 1 de mayo de 1997, tras terminar de grabar un documental sobre pumas en la cordillera de la Sexta Región, decidió ir a sacar fotos. Era tarde y estaba oscureciendo. Quiso tomar agua en el único charco que había en el lugar. Para […]

  • 21 abril, 2014

Por Carla Sánchez M.

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Christian Muñoz-Donoso no la cuenta dos veces. El 1 de mayo de 1997, tras terminar de grabar un documental sobre pumas en la cordillera de la Sexta Región, decidió ir a sacar fotos. Era tarde y estaba oscureciendo. Quiso tomar agua en el único charco que había en el lugar. Para su sorpresa, el mismo puma que había grabado todo el día estaba ahí. De repente, Muñoz-Donoso ve que el animal camina hacia él. No recuerda cuándo fue el momento exacto, pero en cuestión de segundos el enorme felino estaba encima suyo, mordiéndole la cabeza con sus colmillos afilados. El cineasta sólo atinó a gritar y pegarle patadas al puma. Una persona en el campamento escuchó los gritos, agarró una pala vieja y le pegó al animal. Muñoz-Donoso se paró con la cabeza ensangrentada. Pero estaba vivo.

Lección número 1: nunca salir sin un cuchillo. Porque a pesar de la experiencia límite, este chileno radicado en Estados Unidos tendría que nacer de nuevo para dejar de filmar animales. Un trabajo que realiza hace años y por el cual ya ha ganado cuatro premios Emmy por su documental Wild View: A Journey to a Wondrous World.
René Araneda conocía la trayectoria de Christian Muñoz-Donoso. Sabía que tenían algo en común: la obsesión por los animales salvajes.

La aventura fue lo que empujó a este diseñador de la UC a dejar su cómoda vida en Santiago para partir a trabajar como guía en el hotel Explora Patagonia. Ésa fue la puerta de entrada para entrar en contacto con el mundo animal y lograr, como él dice, ver volar a los cóndores todos los días.

Pero Patagonia no bastó. Después de su periplo por el sur del mundo, Araneda partió a África a hacer un curso de safari profesional. Ahí conoció a Wayne Te Brake, su instructor. Y se hicieron inseparables. Hoy, ambos son protagonistas de Wild Expectations, el documental sobre vida salvaje en Chile próximo a estrenar este año en la pantalla grande. Y una de las piezas clave en el equipo es Muñoz-Donoso, el hombre atacado por el puma, el ganador de festivales, el que tuvieron que ir a convencer al festival Wildscreen en Bristol, Inglaterra donde competía.

“Lo que me interesó de trabajar con René no fue el proyecto en sí, personalmente prefería evitar ese estilo de programas de exploradores que buscan animales. Pero me llamó la atención su pasión e interés por los animales y finalmente me terminó convenciendo”, admite Muñoz-Donoso.

Con las mismas máscaras que vendían antiguamente afuera del zoológico, René y Wayne recorren el país buscando animales, contando historias desconocidas pero, a diferencia de los “cazadores de animales”, la dupla siempre mantiene la debida distancia. “Nuestro acercamiento con la fauna no es invasivo. ¿Para qué vas a molestar a un puma? En África puedes caminar con hienas y leopardos, pero siempre guardando la distancia, aplicando conocimiento. Esto no es un show”, aclara Araneda, quien también participa en el desembarco de la fundación de la primatóloga inglesa Jane Goodall en Chile (ver recuadro).

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El lado salvaje
En tres meses de trabajo lograron material suficiente para montar 3 capítulos. Pero la idea es hacer una temporada completa. Y, por qué no, también dos. Por eso, hoy están en avanzadas negociaciones con los canales más importantes de fauna del mundo para hacer una coproducción y poder traspasar las fronteras. BBC, Animal Planet y el canal Smithsonian, asociado a la red de museos del mismo nombre que depende del gobierno estadounidense, han mostrado su interés.

“La idea del programa es educar de la manera más entretenida posible y crear conciencia. En Chile, el conocimiento de la fauna es precario. En Santiago puedes encontrar carpinteritos en los árboles, halcones peregrinos sobrevolando y marsupiales que viven en los cerros. Eso nadie lo sabe”, explica Araneda. De hecho, en uno de los capítulos presentarán el décimo dialecto de las ballenas azules, el cual fue descubierto por Susannah Buchan, inglesa que trabaja con Rodrigo-Hucke, chileno experto en esta especie. “El décimo dialecto de las ballenas es un descubrimiento increíble. Sirve para ver rutas migratorias. Las grabamos con micrófonos en el golfo del Corcovado”, agrega.

Desde ranitas de Darwin hasta cóndores en la zona cordillerana. Las imágenes de la cámara de Christian Muñoz-Donoso y sus hijos (que también participan del proyecto) ya se han hecho famosas incluso antes de que se estrene el programa. De hecho, el video promocional de Wild Expectations tuvo más de 10 mil visitas en menos de 24 horas. Y es más: varias de las tomas fueron utilizadas en un video de Sernatur, realizado por Araneda, para promocionar los atractivos naturales del país.

El clan Muñoz ya fue fichado por la BBC para grabar imágenes de depredadores salvajes en la Patagonia el próximo mes. Un trabajo que no es nada fácil. En la pantalla, grabar animales se ve como algo sencillo. Pese a que las avanzadas cámaras y zooms ayudan, lograr capturar las imágenes en el momento preciso, implica horas de espera, además de riesgos.

Eso lo sabe bien Muñoz-Donoso. “Una vez estaba filmando un oso negro en Okefenokee Swamp, Georgia, mientras comía semillas y frutos. De repente, aparece en escena otro oso que lo ataca. La pelea fue tan grande que quebraban troncos y ramas para defenderse y llegó un punto en que ¡los tenía a dos metros mío! Estaban tan concentrados en pelear que creo que nunca se dieron cuenta de que estaba ahí”, relata el documentalista, quien jamás interviene en las rutinas del mundo animal: “Nosotros no molestamos a los animales. Si vienen hacia nosotros, está bien. Y si no, bien también. Es clave tener paciencia y esperar. Después de eso, viene la recompensa”, explica. •••


LA FUNDACIÓN DE JANE GOODALL EN CHILE

Es una leyenda entre los amantes del mundo animal. Incluso hay quienes la han postulado para el premio Nobel de la Paz. La inglesa Jane Goodall ha estudiado toda su vida el comportamiento de los chimpancés en África y ha viajado por todas partes promoviendo su programa de educación ambiental “Roots and Shoots”. La idea es llevar a cabo proyectos de aprendizaje que fomenten el respeto por todos los seres vivos. El programa actualmente cuenta con más de 17 mil grupos trabajando en 130 países.
Goodall estuvo en Chile en noviembre pasado y su fundación ya está empezando a tomar forma en nuestro país. Ya cuenta con una oficina facilitada por Selva Viva, la selva climatizada del Parque Araucano, pero el plan es poder funcionar en un espacio propio en el corto plazo y trabajar en los tres ejes de su programa estrella: comunidad, medioambiente y animales.