Las cifras son demoledoras y las imágenes sobrecogedoras. La noticia de inmensos incendios se repite cada tanto con distintas locaciones: Australia, Portugal, California. Pero la voracidad parece aumentar cada vez más, y el ahora bautizado “Camp Fire” es el más devastador incendio del que haya registro en California. Al cierre de esta edición, el fuego […]

  • 22 noviembre, 2018

Las cifras son demoledoras y las imágenes sobrecogedoras. La noticia de inmensos incendios se repite cada tanto con distintas locaciones: Australia, Portugal, California. Pero la voracidad parece aumentar cada vez más, y el ahora bautizado “Camp Fire” es el más devastador incendio del que haya registro en California. Al cierre de esta edición, el fuego dejaba al menos 77 muertos y casi 1.000 desaparecidos. Comenzó el 8 de noviembre en el norte de ese estado y ha arrasado con miles de hectáreas, dejando a familias sin hogar y tacos de horas en la autopista 99 con personas que buscan dejar atrás las llamas. Las grandes ciudades, como San Francisco, que alcanzan a recibir el intenso humo, han debido suspender clases y exigir el uso de mascarillas en algunos sectores. Los expertos buscan explicaciones para justificar la magnitud del fenómeno y hablan del efecto 30-30-30, nomenclatura que indica que habiendo 30° o más grados de temperatura, humedad relativa inferior al 30% y vientos sobre los 30 kilómetros por hora, la probabilidad de ignición y la propagación de los incendios se torna difícil de controlar. Lo más preocupante es que todo indica que esta tendencia se instalará y las autoridades señalan que se trata de un “new normal”, una nueva normalidad que responde a las mayores sequías y altas temperaturas.