Con una fuerte presencia en la Fórmula E, el desafío de electrificar gran parte de su gama para 2025 y una visión que apuesta por el futuro, la marca bávara muestra hoy su potencia eléctrica en nuestro país.

  • 25 enero, 2019

Esta semana se vive con todo la electromovilidad en nuestro país. La agenda está marcada por la Tercera Fecha de la Fórmula E, que por segunda vez se realiza en Santiago como Antofagasta Minerals Santiago E-Prix 2019, una fiesta que en términos de organización marketing y futuro, se encuentra solo al nivel de grandes competencias como la Fórmula 1, El Rally Mundial (WRC) y el MotoGP.

Por tal motivo, esta semana ha sido frenética para las marcas presentes con autos en esta competencia desarrollada para explorar las posibilidades de la electromovilidad, a la vez que explora cómo evolucionará el motorsport con estas nuevas tecnologías.

Una de las marcas que mayor presencia tiene en esta competencia es BMW, una compañía que se juega firmemente por el futuro de la movilidad limpia. Tal es el grado de compromiso de esta firma de Münich, que no solo compite con el Team BMW i Andretti Motorsport, sino que además es parte integral de la parte seguridad, ya que es el fabricante a cargo de la flota de asistencia de la Federación Internacional de Automovilismo (FIA) con tres de sus vehículos eléctricos más emblemáticos: el BMW i8 Coupé, modificado con componentes BMW M que es el Safety Car de la actual Temporada de la Fórmula E; el BMW i3s como Race Director Car y el BMW 530e iPerformance, un híbrido que hace las veces de Medical Car, mientras que una unidad de X540e hace el rol de Rescue Car.

Conversamos con Antonio Felix de Acosta, piloto portugués del Team BMW i Andretti Motorsport, que llega al Santiago E-Prix 2019 segundo en la tabla de pilotos, tras triunfar en la primera carrera de la temporada realizada en Riyad, Arabia Saudita. “Se trata de autos con más tecnología, entonces puedes modificar prácticamente todos los parámetros, en rigor es parecido, informas como quieres que se comporte la suspensión, la altura, trabajas la aerodinámica y cómo debes responder el motor”, explica el portugués.

Respecto a las diferencias en seguridad, las cosas cambian en esta incipiente categoría comparado con autos convencionales. “Es todo muy nuevo, debimos pasar por entrenamiento de seguridad porque un auto convencional es fácil que prenda fuego, acá no sucede lo mismo, pero eventualmente puedes recibir un golpe eléctrico. Fue una capacitación muy entretenida para todos, acostumbrados a conducir a autos convencionales”, agregó el piloto BMW i.

Motivaciones corporativas

Juan Bernardo Vásquez es Manager de Comunicaciones Corporativas de BMW para América Latina y comenta cuáles son las motivaciones de la marca para estar con tal decisión en esta categoría eléctrica, llamada la “Fórmula 1 del futuro”.

“Uno de los pilares de BMW es la electromovilidad hacia allá tenemos que ir, por eso estamos con el reto de 25 vehículos para el 2025, es decir prácticamente todos nuestros modelos tendrán un espejo eléctrico en nuestra gama, consecuentemente está el desarrollo de tecnologías, que pronto se permean de los vehículos eléctricos hacia los vehículos normales. Pero además somos una
marca empática y cuidamos al medio ambiente y, por ende, a nuestros clientes, que cada vez más buscan una marca que sea consecuente con sus preocupaciones en ese sentido”, explicó el ejecutivo.