El CEO de la WWF en Australia, Dermot O’Gorman, dice que entre su país y Chile existe mucha similitud. Sobre todo, dice, en el trabajo de pesquería y acuicultura sostenible. Y agrega: “Hay una gran oportunidad en los próximos dos años para que ambos gobiernos establezcan el Área Marina Protegida de la Península Antártica.
Fotos: Verónica Ortiz

  • 11 enero, 2019

Dermot O’Gorman (51) trabajaba como guardaparques en New South Wales, Australia, cuando se dio cuenta que a través de su preparación profesional podía ayudar a proteger el medioambiente. Y no se equivocó. En los veinte años siguientes pasó a formar parte de la WWF (World Wildlife Found), la mayor organización conservacionista independiente del mundo, y llegó a ser CEO de la fundación en China, el Pacífico y, desde 2010, en Australia. Esto a la par con sus continuos estudios relacionados con ciencia medioambiental y conversación, algo que siempre le apasionó.

En Chile estuvo hace dos semanas de vacaciones, ocasión en la que aprovechó de visitar la Antártica, un continente que le apasiona y en el cual, plantea, se puede avanzar en mayores grados de conservación. Su cruzada es lograr una gran Área Marina Protegida en la Península Antártica, un vasto santuario oceánico para ballenas, focas y pingüinos.

-¿Son las áreas marinas protegidas la solución para preservar el medio ambiente?

-Las áreas marinas protegidas son una solución vital para salvar el planeta. La ciencia muestra que ayudan a conservar la vida silvestre y la biodiversidad, pero también son importantes viveros que ayudan a mejorar las poblaciones de peces en general. Sin embargo, también es importante gestionar nuestro impacto “más allá de los parques”. Garantizar la pesca sostenible, reducir la contaminación costera y los plásticos oceánicos también son cruciales para preservar el medio ambiente marino.

-¿En qué se parece la situación entre Chile y Australia en la preservación de los océanos y las especies terrestres?  

-Existen varias situaciones similares entre Chile y Australia como vecinos del Océano Pacífico. Ambos han estado estableciendo Áreas Marinas Protegidas y trabajando en pesquerías y acuicultura sostenibles, por lo que hay mucho más que ambos países pueden hacer y aprender unos de otros. Dado que Chile es el anfitrión de la COP25 este año, existe una gran oportunidad para que ambos países desempeñen un papel de liderazgo mayor en términos de ambición sobre el clima y también de colaboración con otras naciones. También hay una gran oportunidad en los próximos dos años para que ambos gobiernos, trabajando con la sociedad civil y la industria, establezcan el Área Marina Protegida de la Península Antártica, un vasto santuario oceánico para ballenas, focas y pingüinos.

-Y en cuanto al trabajo y creación de áreas marinas protegidas, ¿hay similitudes entre ambos países?

-Australia tiene una de las costas con mayor biodiversidad del planeta, lo que le impone un gran desafío en términos de conservación marina; algo que también ocurre en Chile, uno de los países con mayor longitud de costa a nivel mundial. En los últimos años Chile ha avanzado en protección marina, un tema en que Australia lleva experiencia adelantada  y cuenta con un ejemplo icónico, como es la gran barrera de coral. En este contexto, el tema del plástico en el mar también es una grave amenaza en Australia.

Con las últimas declaratorias de AMP en Chile (2017) el país se instaló como el quinto con más superficie marina protegida, en tanto Australia ocupa el segundo lugar.