Pilar fundamental en la nueva estrategia del gobierno para controlar la pandemia, las residencias sanitarias se han multiplicado en los últimos días. Aunque en la actualidad hay cerca de 2.000 pacientes viviendo en ellas, se espera que a fines de esta semana el número llegue a 10.000.

  • 4 junio, 2020

La semana pasada, el ministro Jaime Mañalich anunció que la estrategia de residencias sanitarias se había transformado en un pilar fundamental para el control del coronavirus y, por ello, se aumentarían ostensiblemente los cupos en este tipo de recintos. Así, si el sábado pasado existían 85 de estos lugares con un total de 4.157 habitaciones, hoy la subsecretaria de Salud, Paula Daza, reveló a Capital que ya hay más de 96 residencias en todo Chile y que durante esta semana se espera que estén habilitados 10.000 cupos en total.

En la actualidad, hay cerca de 2.000 personas viviendo en estos recintos, la gran mayoría en la Región Metropolitana y en la Región de Valparaíso. “En todo caso hay que tener en cuenta que este es un proceso dinámico, en el que día a día entra y sale gente de las residencias dependiendo del cumplimiento de sus cuaentenas obligatorias”, explica Daza, quien agrega que pronto se abrirán dos nuevos recintos en Rinconada y Punta de Tralca.

A cargo de este tema está el gobierno central. “Es el gobierno quien paga estas residencias y los gastos de alimentación, alojamiento y control sanitario de los pacientes que ahí realizan sus cuarentenas”, cuenta Daza. La administración y organización se hace a través de las seremías de salud y los jefes de servicios, son estas instancias las que pueden decretar el traslado de pacientes Covid positivo a estos recientos.

Respecto al rol de los municipios, desde el Minsal aclaran que han solicitado a los alcaldes apoyo en esta iniciativa y que también se han establecidos puentes de coordinación, puesto que algunas comunas también han instalado sus propias residencias sanitarias, como es el caso de Lo Barnechea, Las Condes, Providencia y Santiago, entre otras. 

¿Quiénes van?

Por lo general todos los habitantes de estas residencias son personas que han dado positivo en su examen de PCR. Sin embargo, hay casos donde la Seremi de Salud puede establecer que se traslade al contagiado y a sus contactos estrechos. “Tenemos casos en que hemos trasladado a familias enteras para prevenir, le llamamos ‘cluster familiares’. También hemos tenido que llevar a comunidades completas, por ejemplo, en un grupo de inmigrantes de 17 personas había cinco contagiados, pero se decidió trasladarlos a todos como medida de precaución”, indica Daza.

Asimismo, el personal encargado del traslado son funcionarios capacitados para tal tarea y tienen autorización especial para realizar esos trayectos. Una vez en las residencias, los enfermos son directamente llevados a sus habitaciones, las cuales han sido previamente asignadas. “Existen piezas individuales, matrimoniales y también familiares que se asignan según las necesidades. Cada persona recibe cuatro comidas diarias y se les práctica dos controles médicos, aunque estos dependerán de la condición de salud de cada paciente”, añade la subsecretaria.

En cada residencia hay una enfermera jefa que se encarga de coordinar las tareas del centro, la cual es asistida por técnicos en enfermería cuya cantidad dependenderá del tamaño y número de pacientes que haya en cada uno de esos recintos sanitarios. Además, diariamente son visitados por un médico, el cual es clave a la hora de determinar si es necesario trasladar a algún paciente a un recinto de urgencia si es que su situación empeora.