Todo partió en Suecia, con la niña Greta Thunberg. Ahora, las manifestaciones se han propagado por Australia, Bélgica, Francia, Holanda y Alemania. El 15 de marzo habrá una huelga global estudiantil. Científicos de diversos países apoyan a los jóvenes.

  • 21 febrero, 2019

Miles de estudiantes británicos se han sumado a las multitudinarias protestas de los últimos días en Europa y se han declarado en huelga por la falta de acción ante el cambio climático. El movimiento, iniciado por la niña sueca de 15 años Greta Thunberg, que se plantó ante el Parlamento sueco con su pancarta de “En huelga por el clima” está calado fuerte en el Viejo Continente. Y podría extenderse al mundo entero.

“Estamos ante un signo muy claro de nuestra falta de responsabilidad para proteger a las nuevas generaciones del impacto del cambio climático”, dijo a The Guardian, Christiana Figueres, artífice del Acuerdo de París, quien se ha convertido en la “madrina” de los estudiantes europeos.

En las últimas semanas, más de 200 académicos británicos han respaldado la huelga estudiantil en una carta abierta publicada por The Guardian, donde declaran que el mundo está en situación de “emergencia climática”. Cinetíficos de Holanda y Bélgica han declarado su apoyo a los jóvenes.

El viernes pasado, la Asociación Nacional de Profesores del Reino Unido respaldó a los estudiantes con un enérgico comunicado: “La sociedad avanza cuando la gente está preparada para pasar a la acción”.

Ya se han unido 270 ciudades a la protesta en Europa y el 15 de marzo ha sido elegido como el día en que la huelga estudiantil podría convertirse en un fenómeno global.

La chispa, surgida en Suecia se ha propagado por Australia, Bélgica, Holanda, Alemania y Francia, con 70.000 estudiantes marchando en las calles o no yendo a clases en las últimas semanas, apoyado por miles de padres que han usado una carta tipo difundida por la organización Youth Strike 4 Climate para justificar las ausencias de sus hijos: “La ONU estima que nos quedan solo 12 años para recortar las emisiones de CO2 al 50% y estamos efectivamente una circunstancias excepcionales… Por esta razón apoyo la decisión de mi hijo de participar en la huelga de la juventud como parte de su activismo cívico”.