El País recopiló ocho [tweetable]pequeñas y sencillas acciones que podemos convertir en patrones cotidianos[/tweetable]. Y aquí viene lo mejor: ninguna demora más de cinco minutos. 1. Tome, al menos, una pieza de fruta para desayunar. Además del sabor y las vitaminas, habrá consumido una de las cinco raciones de verdura y fruta recomendadas cada día. […]

  • 1 julio, 2014

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El País recopiló ocho [tweetable]pequeñas y sencillas acciones que podemos convertir en patrones cotidianos[/tweetable]. Y aquí viene lo mejor: ninguna demora más de cinco minutos.

1. Tome, al menos, una pieza de fruta para desayunar. Además del sabor y las vitaminas, habrá consumido una de las cinco raciones de verdura y fruta recomendadas cada día.

2. Planifique para comer sano. A mayor gasto energético (ya sea físico o mental), más hidratos requerirá el cuerpo. Por contra, las personas con trabajos sedentarios o poco estresantes, al quemar menos calorías, deberían desechar los hidratos. La carne roja también es un gran aliado para los días especialmente duros.

3. Sepa qué comprar en el supermercado. Russolillo nos da algunas ideas saludables que podemos convertir en básicos en nuestra mesa. La primera pasa por comprar pan integral en lugar de blanco. Sobre los beneficios del vino tinto para salud se han publicado cantidades ingentes de estudios.

4. Muévase. Pero, ¿y qué podemos hacer en cinco minutos? Desde una serie de abdominales diaria en casa a subir siempre por las escaleras, bajar una parada antes del metro y terminar el trayecto caminando. También podemos invertir más tiempo en salud, desplazándonos en bicicleta o a pie.

 

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