Muchos emprendedores, dueños de grandes empresas y líderes del mundo, como Bill Gates, no terminaron sus estudios, ya que en algún momento decidieron dejarlos para dedicarse a sus propios proyectos. Sin embargo, este no es el modelo a seguir para cualquier persona que quiera tener éxito en la vida. Dejar los estudios supone importantes riesgos, […]

  • 28 marzo, 2013
emprendedor Foto: Forbe

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Muchos emprendedores, dueños de grandes empresas y líderes del mundo, como Bill Gates, no terminaron sus estudios, ya que en algún momento decidieron dejarlos para dedicarse a sus propios proyectos.

Sin embargo, este no es el modelo a seguir para cualquier persona que quiera tener éxito en la vida. Dejar los estudios supone importantes riesgos, por lo que no es una decisión que se pueda tomar a la ligera.

Entonces, ¿cómo saber cuando vale la pena dejar el sistema educacional en favor de desarrollar una carrera personal? La revista Forbes asegura que es necesario hacer una evaluación personal que determine si eres la persona indicada para hacer ese cambio en tu vida. Es por esto que determina 6 preguntas que hacerse antes de tomar la decisión:

¿Hay alguna otra cosa que te imaginas haciendo?

Si vas a dejar pasar el clásico camino de obtener un título profesional, trabajar para una compañía y posiblemente después armar algo por ti mismo en favor de dejar los estudios y empezar antes tu propio negocio, vas a necesitar muchísima pasión y determinación, así como un foco claro de lo que quieres alcanzar. Si tienes alguna duda de que puedes ser igual de feliz haciendo otra cosa, es mejor replantearse la decisión. En este caso, el miedo de sentir que no tienes otra opción es una gran ayuda.

¿Tienes un sistema que te soporte?

Si Microsoft hubiese quebrado en sus primeros años, de seguro la familia de Bill Gates y sus amigos tenían la posibibilidad de entregarle soporte, tanto en lo financiero como en lo emocional. Este es un punto importante de considerar, ya que de otra forma, el riesgo es demasiado alto y vale más la pena terminar la carrera, pagarla y luego pensar en un siguiente paso.

¿Éstas teniendo buenos resultados en el estudio? Si no es así, ¿por qué?

Si no estás obteniendo buenos resultados en tus estudios y crees que, por esa razón, empezar tu propio negocio será más fácil, estás equivocado. Los desafíos a la hora de emprender serán mucho mayores que los que el estudio presenta, por lo que no es esa una buena razón para desistir.

Es importante preguntarse por qué estas obteniendo malos resultados. Si es porque pasas todo el día pensando en tus propios negocios es bueno darle esa atención a las clases, ya que en ellas aprenderás nuevas herramientas que te ayudarán en el futuro.

¿Eres una persona única o que tiene alguna habilidad especial?

Por ejemplo, en 1993, si sabías diseñar páginas web, eras una persona apta para dejar los estudios en favor de emprender. 20 años después, las universidades les enseñan a los alumnos a hacerlo, por lo que esa habilidad ya no es tan novedosa. Los creadores web de ayer serían como los creadores de aplicaciones de hoy. Es importante tener claro qué es lo que tú tienes que podría ser más valioso a la hora de emprender.

¿Ya tienes fuertes conexiones con otros emprendedores exitosos?

Si no es así, estás en desventaja. Es importante tener un mentor que esté siendo exitoso en el rubro en el que tu también quieres ser y si no has construido una importante red de personas entusisasmadas en tu visión, vas a empezar muy solo y nadie logra el éxito solo. En ese caso, es mejor esperar un tiempo y sacar ventaja de los conocimientos académicos.

Para acceder al artículo completo entra a Forbes.