La Enciclopedia de la Salud define al mindfulness como “la capacidad para centrar la conciencia y la atención a lo que sucede en el momento presente”. Pues bien, practicar esta técnica en el trabajo puede traer varios beneficios, dice el sitio Psychology Central. Ayuda a calmar nuestras mentes y cuerpos, mejora la productividad y permite enfrentar de […]

  • 15 marzo, 2013
Mindfulness. Foto Flickr

Mindfulness. Foto Flickr

La Enciclopedia de la Salud define al mindfulness como “la capacidad para centrar la conciencia y la atención a lo que sucede en el momento presente”.

Pues bien, practicar esta técnica en el trabajo puede traer varios beneficios, dice el sitio Psychology CentralAyuda a calmar nuestras mentes y cuerpos, mejora la productividad y permite enfrentar de una forma más positiva los desafíos laborales diarios. Además, favorece una mayor concentración.

Ed Halliwell, autor de The Mindful Manifesto, comparte las 3 claves para incorporar esta técnica en el trabajo:

1. Meditar

Una práctica regular de meditación entrega las bases para estar mindful en el trabajo. En el sitio Mindful.org hay varios artículos y consejos sobre la meditación. Si bien existen buenos libros y CDs que enseñan a meditar, Halliwell afirma que la mejor forma de aprender es a través de un profesor. Generalmente los instructores de yoga utilizan esta técnica al inicio o al final de sus clases, por lo que preguntar en una escuela de yoga cercana a casa es una buena idea.

2. Respirar consciente

No tiene que ver con respirar profundamente, sino que hacerlo de forma consciente. Eso significa cerrar los ojos y concentrarse en la inhalación y exhalación entre 2 y 30 minutos, según la disponibilidad de tiempo. La idea es no pensar en la respiración, sino sentirla. “Como si sintieras las olas del océano”, dice Halliwell.

3. Evaluarse a sí mismo

Es importante, en el transcurso del día, detenerse para examinar qué está pasando en nuestra mente y en nuestro cuerpo. Si hay tensión o estrés, se puede tomar una pausa, respirar de forma consciente, estirar los brazos y las piernas, etc.

Revise el artículo completo en Psychology Central.