Como hasta el momento nos hemos quedado en la teoría de la alta definición, salimos a rastrear chilenos desparramados por el mundo y que convivan con el servicio de televisión digital terrestre para que nos contaran la firme de lo que nos estamos perdiendo. Las experiencias son diferentes dependiendo del país donde se encuentren, pero todas ellas coinciden en algo: lo inimaginable puede aparecer con sólo apretar “on”. Por Sandra Burgos.

  • 12 junio, 2008

Como hasta el momento nos hemos quedado en la teoría de la alta definición, salimos a rastrear chilenos desparramados por el mundo y que convivan con el servicio de televisión digital terrestre para que nos contaran la firme de lo que nos estamos perdiendo. Las experiencias son diferentes dependiendo del país donde se encuentren, pero todas ellas coinciden en algo: lo inimaginable puede aparecer con sólo apretar “on”. Por Sandra Burgos

 

Si todo hubiese ocurrido según el cronograma inicial, estaríamos cumpliendo en estos meses un año con televisión digital terrestre. Pero el destino (una forma diplomática de decirlo) no ha querido que eso ocurra, pese a que han sido varias las veces que nos han amenazado con el anuncio. De hecho, el último rumor que circuló era que en el mensaje presidencial del 21 de mayo la presidenta Bachelet daría a conocer la buena nueva… Por lo menos en nuestra TV eso no se vio.

Hoy, todo sigue igual. Los estudios ya están hechos y entregados a las autoridades, a la espera de que La Moneda tome la decisión definitiva y se incline por la norma estadounidense (ATSC Advanced Television Systems Comitee), la europea (DVB-T Digital Video Broadcasting-Terrestrial) o la japonesa (ISDB-T Integrated Services Digital Broadcasting-Terrestrial); todas ellas, oferentes de una serie de beneficios que van desde una mejor definición de imagen hasta interactividad, operación en celulares y más canales.

Lo concreto es que Chile aún no ha dado el gran salto, al igual que otros países latinoamericanos, donde sólo Brasil destaca por contar ya con televisión digital terrestre desde el año pasado, bajo la norma japonesa, contando aún con una escasa experiencia en terreno.

El resto del mundo sigue avanzando, acercándose a pasos agigantados al apagón analógico, el cual partirá en el Reino Unido a fines de este año, seguido por Estados Unidos en 2009.

Para conocer qué significa vivir con televisión digital, Capital buscó chilenos que conviven a diario con esta tecnología… Recorrimos Europa, Estados Unidos, Asia y Oceanía, hasta que conseguimos sus testimonios.

 

Desde el Imperio del Sol Naciente

 

 

El 24 de julio de 2011 será el apagón analógico en Japón, lo que significa que los televisores analógicos ya no podrán recibir ningún tipo de señal, a menos que cuenten con un decodificador especial. Pero en un país tan tecnologizado como ese, nadie se quiere quedar debajo de la nueva tecnología. De hecho, hoy ya casi no se ven en las vitrinas aparatos que no sean digitales y de alta definición. Esta es la experiencia que nos relatan dos chilenos que viven en el epicentro tecnológico,

Neantro Saavedra-Rivano y Dino Troni, y que dicen haber disfrutado a rabiar las bondades del servicio digital. Neantro Saavedra-Rivano lleva 17 años en Japón. Lo que partió como una experiencia temporal como visiting professor en la Universidad de Tsukuba terminó asentándolo como profesor titular de Economía en esa casa de estudios, donde también se desempeña como director del programa de Maestría en Políticas Públicas y Económicas y como director del Centro de Estudios APEC.

Saavedra-Rivano dice que hace años goza de esta tecnología y que lo hace no sólo en su casa, sino en cualquier lugar gracias a su teléfono celular. “En Japón es difícil delimitar la cobertura de la TV digital –comenta–. El hecho es que las tiendas prácticamente no venden más aparatos analógicos y que la mayoría de los canales transmiten en ambos sistemas, brindando una calidad de imagen increíble, con ausencia de distorsiones y facilitando la interacción con computadores”.

En general, explica, la percepción del sistema en la gente es positiva, ya que el cambio tecnológico es visto con naturalidad en ese país. Además, los japoneses son especialistas en planificar bien, por lo cual su implementación no significó ningún caos… y como la oferta es infinita, con servicios de programación local, canales por satélite y cable, grabación en sistemas digitales (DVD, HD, BlueRay) y televisión que llega a aparatos portables, nadie se puede declarar insatisfecho.

Desde su implementación, los precios han caído considerablemente. Cuenta que, por ejemplo, se puede comprar una TV Sharp (Aquos) de 32 pulgadas a partir de unos 850 dólares… dependiendo del modelo, por supuesto. Pero sin duda lo que más le ha impactado es su experiencia con este estándar en el teléfono celular. Tiene una recepción y calidad excelentes. “Hace unos días, por ejemplo, me vine en bus desde Tokio mirando una película que pasaban en la televisión (más de una hora). En este caso, se juntan la calidad de la transmisión y la calidad de los celulares comercializados en Japón. El que uso utiliza la tecnología Aquos para su pantalla, que es de tamaño semejante a la de un iPhone; simplemente, una experiencia increíble”.

Dino Troni lleva un año y medio en Japón. A la isla llegó de mano de Coca- Cola, con una carrera que incluye la gerencia de marketing en Chile, la dirección de Planeamiento Comercial en Brasil en 2002, y su traslado a oriente al cargo de gerente general para el Este de Japón (Tokio y el centro y norte del país).

JAPON

El estándar ISDB-T fue creado en Japón por el Consorcio ARIB (Association of Radio Industries and Businesses) y DiBEG (Digital Broadcasting Expert Group), con
la participación del operador NHK.
Fue diseñado originalmente para
transmisiones de televisión abierta
de alta definición en un canal de
6 MHz e inició sus operaciones
comercialmente en 2003.

Número de usuarios: 26,1 millones
de equipos terrestre y 13,2 millones
de celulares.

Encendido digital: 2003

Apagón analógico: 2011

Neantro Saavedra-Rivano
lleva 17 años en Japón, donde se desempeña como profesor
en la Universidad de Tsukuba.
 

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Narra que para él y su familia el principal beneficio que tiene la televisión digital es una mejor calidad de imagen y sonido: “simplemente se ve como en tres dimensiones. Entre mis colegas de trabajo, es decir, clase media asalariada, todos ya tienen aparato digital por el valor de la imagen y la oferta de canales. Antes tenían 8 canales; hoy, con el cable por ejemplo, más de 100. Es tan buena la opinión de la gente, que nadie regresaría al sistema analógico, aunque la mayor parte no usa los benefi cios de interactividad. De hecho, al hacer una encuesta entre mis colegas, de ocho sólo uno usa la interactividad en programas. ¿En qué consiste la interactividad? Por ejemplo en participar en vivo si hay un programa de preguntas tipo Quiz. También se puede comprar (al igual que por Internet), revisar el tiempo, el estado de los caminos y tráfico (que aquí es muy importante)”.

 

 

Eurocopa en alta definición

 

 

En Europa, la furia digital partió en 1998 con la habilitación de la tecnología en el Reino Unido. Desde ese momento, país por país se fueron sumando a la era digital que se coronará en 2011 cuando se venga el gran apagón analógico en la mayoría del continente.

Cada nación ha tenido una forma especial de poner en marcha el sistema. Por ello buscamos en varias de ellas a chilenos que pudieran contarnos su experiencia; en especial, con miras a la próxima transmisión de la Eurocopa en este formato. La periodista, ex editora de Enfoques de El Mercurio, Carolina Gazitúa vive en Suiza desde 2000, lo que le ha dado oportunidad de conocer en vivo el mundo de la televisión digital.

“La TV pública suiza en la región donde vivo, el Cantón de Vaud, es totalmente digital desde hace casi un año. La TV analógica y la digital coexistieron desde 2005 pero en junio del año pasado la televisión pública analógica desapareció por completo en esta región. En la práctica, esto implicó tener que comprar un decodificador (más o menos en 200 dólares) e instalarlo a cada televisor para poder recibir la señal digital. Sin este aparato sería imposible recibir la TV pública suiza a través de una simple antena, a menos que ya se tuviera un abono al cable o satélite”, explica.

Y agrega que la TV digital no fue una opción, ya que –a menos que se tuviera cable o satélite–, si no se instalaba decodificador, se quedaba sin canales públicos suizos.

 

 

 

EUROPA

El estándar de televisión DVB-T, de
origen europeo, es parte de una
familia de estándares para diversas
plataformas, especialmente DVB-C y
DVB-S, que son las tecnologías más
usadas a nivel mundial para cable y
satélite, respectivamente.

Número de usuarios: Alemania (9
millones), Francia (13 millones), Italia
(7,2 millones), Reino Unido (27 millones),
España (9,7 millones).

Encendido digital:
Alemania (2003),
Francia (2005), Italia (2004), Reino
Unido (1998), España (2005).

Apagón analógico:
Alemania (2010),
Francia (2011), Italia (2012), Reino
Unido (2008-2012), España (2010).

  Christian Diez es Director
End-User Driven Innovation
Philips Consumer Lifestyle
en Holanda.
Carolina Gazitúa vive
junto a su familia, desde
el 2000, en el Cantón de
Vaud, en Suiza.

 

Para preparar el paso, los canales públicos hicieron una campaña que duró meses, insistente y clara, tanto al público general como a los proveedores y tiendas. De modo que nadie se encontrara de un día para otro sin recibir señal alguna de TV. En el caso de Carolina, el cambio significó un gasto por una sola vez de 200 francos y ningún pago adicional mensual. En Suiza, cada hogar paga un impuesto por concepto de utilización de radio/TV de alrededor de 480 francos al año y éste no ha subido después de la puesta en marcha de la TV digital.

¿Y cómo ha sido su experiencia? “A mis inexpertos ojos, la TV digital es claramente superior en términos de imagen y sonido. Ya no hay más interferencias, ni imágenes dobles tipo fantasmas. Tampoco se corta la transmisión y está permitiendo la introducción de formatos como el 16:9 y la HDTV (TV de alta definición) que ya comenzó en varias transmisiones”.

La experiencia de Christian Diez viene por dos fuentes: como usuario y por el lado profesional, pues antes de irse a trabajar a Holanda estuvo en Telefónica Chile preparando el lanzamiento de su servicio de TV digital (de pago por satélite, no TV abierta). Y la televisión lo persigue, porque ahora se desempeña como Director End-User Driven Innovation Philips Consumer Lifestyle, para la categoría de televisores para todo el mundo.

“Holanda fue el segundo país en Europa (Luxemburgo fue el primero) que hizo el cambio completo en TV abierta de analógica a digital, hace un año y medio. Esto se hizo tan rápido y fácil porque la penetración de la televisión por cable es muy alta; entonces, el impacto del cambio no es muy grande pues la mayoría de la gente no ve televisión digital abierta, sino que televisión por cable”, puntualiza.

Sí se nota la televisión digital en aplicaciones fuera de casa, donde no llega el cable. Principalmente, en sistemas de entretenimiento de autos como radios con pantalla y receptor de TV, dvd placer portátiles con TV digital y celulares con receptor de TV digital, servicio que está recién comenzando.

Las ventajas, en comparación con la TV analógica, son que este servicio no tiene interferencias y permite transmitir en alta definición, aunque la mayoría de las estaciones no lo hace. La copa de selecciones de la UEFA, que parte en unos días más en Austria y Suiza, será transmitida en alta definición por las estaciones de televisión digital abierta en Holanda, lo que puede estimular a la gente a ver los partidos en casa desde su televisor con receptor de TV digital o comprar uno, en caso que el televisor sea muy antiguo. No se ha generado una mayor oferta de canales (que ya eran varios, por razones regionales) ni de servicios interactivos.

“Una experiencia que me pasó hace unos días sobre este tema es que un taxista tenía en su automóvil un par de pantallas para ver TV: una para él y otra para los pasajeros de atrás –señala Christian–. Ambas estaban conectadas a una pequeña antena de unos 15 centímetros, pegada a un costado del parabrisas. La calidad de la imagen era igual o superior a la de un DVD, aunque fuera a más de 80 km/hora.

A la ciudad de Como, Italia, Rafael Herrera llegó hace cinco años con su familia, motivado por su trabajo en Milán en el área informática, como analista de programador.

“Mi experiencia es con la televisión digital terrestre en casa, la cual tengo hace tres años. Si bien con este servicio la imagen y sonido son de alta calidad, lo mejor es la posibilidad de interactuar con programas en vivo y acceder a canales que son exclusivos de TV cable, los principales problemas son frecuentes pérdidas de
señal”, indica.

La implementación ha sido lenta. Recién ahora se ha masificado con las subvenciones que ha aportado el Estado, ya que el apagón analógico está previsto para fines de este año. Además, la gente se resiste al cambio, ya que por muchos años ha estado utilizando el sistema analógico.

Verónica Papic lleva dos años en Barcelona. En ese período, los tres grandes temas que ha escuchando hablar son: la crisis económica, el grado de implicancia de Isabel Pantoja en el caso Marbella y la televisión digital.

“Actualmente, en mi edificio la televisión digital ya está funcionando. La implementación del sistema parece haber sido fácil, en mi caso. Si mal no recuerdo, los técnicos tardaron un día en poner la antena y luego hacer la conexión piso por piso”, explica.

Supone que al tratarse de una ciudad grande, como Barcelona, todo puede ir más rápido. Hoy en día existe allí un montón de empresas que se dedican a la modificación del sistema de recepción. Por otra parte, se ha realizado una campaña con tiempo y con mucha repercusión, para que nadie quede fuera del nuevo sistema.

La inversión no acaba aquí. Para poder recibir la señal en el televisor es necesario tener un decodificador, un aparato que convierte la señal y que cuesta entre $30 mil y $60 mil. La opción es comprar directamente un televisor que tenga TDT incorporado.

De esos hay muchísimos en oferta.

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Sin duda, lo más importante son los beneficios que el nuevo sistema otorga.

Para empezar, se recibe una señal de mejor calidad, tanto en imagen, como en sonido y aunque a veces se interrumpa, y haga escuchar el noticiero a monosílabos, según cuenta Verónica, la regla general es que funciona perfecto. “Con la televisión digital tenemos entre 20 y 30 canales más para escoger. Probablemente a muchos el tema no les afecte mayormente, porque siguen siendo fieles a la televisión por cable, pero si reparamos en todos aquellos lugares, pueblitos, donde históricamente sólo veían dos canales, ambos de la red estatal de Televisión Española, hablar de este salto, de la analógica a la digital, es mucho decir”, señala.

Desde Inglaterra, Javier Tapia nos comenta las bondades de unas de las televisiones más populares en materia de televisión abierta. Puntualiza que hoy existen en el Reino Unido tres tipos de servicios de televisión. Se puede recibir la señal por antena y tener acceso a los 5 canales “abiertos” principales, más algunos regionales en ciertas zonas, de manera similar al sistema analógico que conocemos en Chile. Este sistema desaparecerá en 2012, cuando toda la televisión pase a ser digital. Luego, si se está dispuesto a desembolsar algo de dinero (aunque poco en el caso del paquete básico), se puede contratar un servicio de TV cable o satelital, los cuales también funcionan de manera similar a como los conocemos en Chile.

La novedad está en la tercera opción. Si uno compra una “cajita” decodificadora (similar, pero no igual a la del cable), que puede ser adquirida con facilidad y a muy bajo costo en el comercio, la oferta de canales se amplía a más de 50, con variados contenidos, incluyendo frecuencias de radio.

“Todo ello, con una mejor calidad de sonido e imagen, con la posibilidad de grabar programas en el decodificador y gozar de otros servicios interactivos. La mayoría de éstos son gratuitos para quienes posean el decodificador, por lo que es el servicio más masivo”.

El sistema no es complejo, pero existen problemas. Uno de los centrales es la necesidad de cambiar el televisor. En el Reino Unido, la oferta es amplia y a precios razonables para este mercado. Los televisores son certificados por una entidad independiente, e indican claramente que permiten acceder a contenido “digital”. Incluso se pueden adquirir algunos con decodificador incorporado, para no tener que adquirir una “cajita” extra.

Asimismo, sin perjuicio del aparato de que se disponga, existen otros potenciales inconvenientes prácticos. Por
ejemplo, el famoso “botón rojo”, incorporado al control remoto que permite acceder a una multiplicidad de funciones, servicios interactivos, información, canales extra, etc., que no se encuentran en la TV analógica. Por ejemplo, se puede votar en concursos, saber más del programa que uno está viendo, o ver programas en paralelo. El problema aquí es tan sencillo como que el color del botón es igual al de aquel que cumple la tradicional función encendido/apagado. Muchos usuarios, cuando aparece en pantalla la instrucción “oprima el botón rojo”, apagan involuntariamente el televisor, causando molestias y, en varios casos,un consiguiente “miedo” a la tecnología.

 

 

Al norte del Río Grande

 

 

Uno de los países que creó su propia norma para ingresar al mundo de la televisión digital es Estados Unidos. Jorge Asecio, ex ejecutivo de Americatel, hoy promisorio empresario gastronómico, nos cuenta su experiencia. “La transmisión de televisión abierta en general tiene una muy débil cobertura, por la debilidad de sus señales. Por ello, en general, para acceder a la televisión de alta definición, cuando tienes conexión de cable o de televisión satelital, tienes que pagar un paquete adicional cuyo costo puede ir entre 10 y 20 dólares mensuales, dependiendo del proveedor y del paquete comprado”.

Esto implica, recalca, que no sólo se debe tener el equipamiento adecuado, sino también el proveedor de la programación de alta definición. En general, cuando se tiene la posibilidad de acceder a estos servicios, se puede apreciar la calidad de la imagen, que es realmente muy real y nítida, agrega. Por lo común, se usa mucho esta tecnología para transmitir especialmente los más importantes espectáculos en vivo, casi siempre los deportivos, que –según comenta Jorge– “cuando los ves en alta definición casi siempre resultan más espectaculares aun”.

 

 

ESTADOS UNIDOS


El estándar ATSC fue desarrollado
y definido conjuntamente por las
autoridades del gobierno de Estados
Unidos y un consorcio de empresas. El
estándar fue aprobado en 1995 y se implementó
comercialmente en 1998.

Número de usuarios: 48,2 millones

Encendido digital: 1998

Apagón analógico: 2009

Jorge Asecio lleva años en
Estados Unidos; primero,
como ejecutivo de Americatel
y ahora, como empresario.
 

 

Australia, en espera de Beijing 2008

 

Al otro lado del Pacífico, en Australia, la televisión digital está causando furor, especialmente ad portas de los Juegos Olímpicos de Beijing, que serán transmitidos completamente en formato digital.

Catalina Fillol comenta desde Sydney su experiencia: “la calidad y el sonido son realmente impresionantes. Ver los partidos de tenis o las películas, ya sea en televisión abierta o en cable, es casi como estar en el cine, pero con pantalla más chica”.

Además, el sistema entrega la posibilidad de programar varios canales a la vez, poner subtítulos en las películas o programas. Para quienes son padres, un beneficio es que resulta fácil bloquear los canales que no quieren que sus hijos vean.

Catalina comenta que lo otro que le encanta y que usa mucho “es la posibilidad de poner pausa o grabar mis programas favoritos, y así no me pierdo nada”.

Y añade: “pero sin duda lo que nos tiene muy entusiasmados es que en Sydney las Olimpiadas de Beijing las van a trasmitir completas en TV digital y en HDTV, lo que va a ser casi como estar sentados en el Bird’s Nest de Beijing”.