La gama Yacht-Master, lanzada en 1992, celebra los estrechos lazos que unían a Rolex con el mundo de la vela y las regatas.

  • 16 enero, 2020

La historia entre Rolex y el mar se escribe desde la década de 1950 sobre las olas que surcan el mundo entero. Desde aquella época, la marca se va aliando progresivamente con los clubs náuticos más prestigiosos del mundo y respalda a navegantes-aventureros deseosos de explorar nuevas rutas o de intentar hazañas inéditas.

Estos marinos de los tiempos modernos, que a menudo navegan en solitario y llevan consigo una porción de sueño y utopía, destacan por su determinación a enfrentarse a un medio tan cambiante como peligroso. Así, los relojes Rolex han atravesado paralelos y meridianos en la muñeca de marineros apasionados por la aventura y de deportistas embargados por un vivaz espíritu de competición. Estos navegantes, que solo pueden contar consigo mismos en la soledad de las olas y los rociones, no solo comparten el amor por el mar, sino también un profundo respeto por él. Una ética que une a la comunidad náutica a la que Rolex está vinculada y que apoya activamente.

Es así como en 1992, Rolex lanza una nueva gama de relojes llamada Yatch Master para honrar este vínculo que la compañía relojera ha tenido con el mundo de la vela y las regatas.

Desarrollada especialmente para responder a las exigencias y necesidades de los navegantes, la gama Yacht-Master está formada por relojes deportivos que son, a la vez, técnicos y elegantes pero, sobre todo, instrumentos útiles y fiables a bordo de un barco. Sólidos, precisos y perfectamente herméticos, están fabricados en acero Oystersteel, en versión Rolesium (combinación de acero Oystersteel y platino 950) —esta tipología de componentes no mecánicos se presentó en 1999 y es exclusiva de la gama Yacht-Master—, en versión Rolesor Everose (combinación de acero Oystersteel y oro Everose de 18 quilates), o incluso en oro blanco de 18 quilates.

Con sus funciones de horas, minutos, segundos y fecha, los modelos Yacht-Master —Oyster Perpetual Yacht-Master 37, Oyster Perpetual Yacht-Master 40 y, desde 2019, Oyster Perpetual Yacht-Master 42— permiten a los navegantes realizar mediciones en alta mar con el fin de determinar la posición exacta de su barco. Gracias al bisel giratorio bidireccional graduado 60 minutos, los navegantes tienen la posibilidad de medir el lapso de tiempo transcurrido entre referencias presentes en la superficie del agua, por ejemplo, dos boyas. El Yacht-Master puede resultar útil también para la gestión de turnos y el bisel giratorio permite, además, anticipar las maniobras; por ejemplo, cuando se aproxima una racha fuerte de viento. El usuario del reloj puede colocarlo para que indique el tiempo que queda hasta su llegada, y supervisar así el desarrollo de las acciones que se han de llevar a cabo para preparar el barco y a la tripulación. Durante entrenamientos y competiciones, el bisel giratorio puede servir asimismo para contabilizar el tiempo que requieren determinadas maniobras, como un cambio de vela o una toma de rizos.