“Estudié Arquitectura en la Universidad de Chile y me titulé en 1998. Siempre me ha gustado la música y tuve la suerte de obtener un trabajo de estudiante en el Teatro Baquedano, gracias al cual conocí el funcionamiento de la orquesta sinfónica y del ballet, así como del teatro mismo. El 2002, partí a Francia […]

  • 21 diciembre, 2017

“Estudié Arquitectura en la Universidad de Chile y me titulé en 1998. Siempre me ha gustado la música y tuve la suerte de obtener un trabajo de estudiante en el Teatro Baquedano, gracias al cual conocí el funcionamiento de la orquesta sinfónica y del ballet, así como del teatro mismo.

El 2002, partí a Francia e ingresé a la Universidad Paris VI, para hacer un máster en Acústica Arquitectónica.

He participado en muchos proyectos, pero hay cuatro que me han marcado más. El conservatorio de música, arte dramático y danza en la ciudad de Levallois, en Francia, fue el tipo de proyecto que concentra toda la problemática de la acústica arquitectónica, siendo un equipamiento funcional muy complejo. El segundo fue el Gran Teatro de Casablanca, un proyecto que mezclaba la magia de la buena arquitectura con la tecnicidad de la respuesta acústica. El tercero fue el Museo Yves Saint Laurent, recientemente inaugurado en Marruecos. Ahí trabajamos mano a mano con los arquitectos, quienes velaron por la elegancia de los detalles de arquitectura y en particular el auditorio del museo, que debía tener una acústica perfecta.

También la renovación del centro de congresos de Angers en Francia, actualmente en obra, es un proyecto importante en mi carrera. El gran desafío es la complejidad funcional del conjunto arquitectónico, y en particular la transformación del auditorio multiuso.
De momento no está dentro de mis planes volver a Chile, sin embargo, mantengo una relación bastante cercana y viajo regularmente”.