Se mantiene convulsa la situación electoral en Brasil. Luego de que la semana pasada el candidato de extrema derecha Jair Bolsonaro fuese apuñalado en medio de una actividad de campaña, y tuviera que ser hospitalizado, pasó lo que muchos analistas preveían: subió en las encuestas. Una de las principales encuestadoras brasileñas, Datafolha, le otorgó al […]

  • 13 septiembre, 2018

Se mantiene convulsa la situación electoral en Brasil. Luego de que la semana pasada el candidato de extrema derecha Jair Bolsonaro fuese apuñalado en medio de una actividad de campaña, y tuviera que ser hospitalizado, pasó lo que muchos analistas preveían: subió en las encuestas. Una de las principales encuestadoras brasileñas, Datafolha, le otorgó al abanderado del Partido Social Liberal una subida de dos puntos el último mes. Por otra parte, el pasado 31 de agosto el Tribunal Electoral, a través de una votación de urgencia, vetó la candidatura del exmandatario Luiz Inácio Lula da Silva, actualmente en prisión cumpliendo condena de 12 años por corrupción, y dejando el espacio político del Partido de los Trabajadores vacante. Eso hasta que, finalmente, y sobre el vencimiento del plazo de inscripción, Lula se decidiera a oficializar a Fernando Haddad, exalcalde de Sao Paulo, como su sustituto. Haddad tendrá poco tiempo para subir su nivel de aprobación de aquí a las elecciones presidenciales del próximo 7 de octubre, considerando que a principios de esta semana, solo el 9% de los votantes de Da Silva estaba dispuesto a traspasar su voto al nuevo candidato del PT. De mantenerse así, el exalcalde sería el único candidato que no ganaría al ultraderechista Jair Bolsonaro en una segunda vuelta.