Tim Draper es uno de los principales capitalistas de riesgo en el mundo, pero también es un personaje que no teme ir contra la corriente. Defensor del bitcoin, considera que las criptomonedas y el blockchain son una oportunidad descentralizada para que los países de Latinoamérica logren despegar. En Chile, donde estuvo la semana pasada, hizo un llamado a los fondos de pensiones para que se atrevan a invertir en capital de riesgo. “Puede generar un impacto tan potente como el que tuvo en EE.UU.”, plantea.

  • 28 marzo, 2019

Con 115.786 seguidores en Twitter, Tim Draper (62) no es un empresario cualquiera. No pasa mucho tiempo sin que alguna de sus sugerencias fuera de lo común sorprenda en el mundo de las inversiones y la política. El año pasado lanzó una polémica campaña para dividir el estado de California en tres partes con el fin de hacerlo más eficiente, una cruzada en la que, según cálculos, gastó más de 1,2 millones de dólares, que sería votada en noviembre, pero que finalmente quedó fuera por decisión de la Corte Suprema. Sus ideas algunas veces pueden parecer extravagantes, pero logra conquistar adeptos.

En Chile estuvo la semana pasada como anfitrión de la Draper Summit, una conferencia de capital de riesgo global que reúne a más de 25 fondos de venture capital que componen su red Draper Venture Network, que realiza todos los años y que este 2019 eligió como sede a nuestro país y Argentina. Aquí, además de participar del encuentro, visitó al presidente Sebastián Piñera y en Argentina se reunió con Mauricio Macri, a quien le sugirió cambiar el peso argentino por bitcoins para revitalizar la economía.

Considerado el gurú del venture capital, Draper proviene de una familia de capitalistas de riesgo, pero ha logrado hacer su propio camino, y fama, a través de inversiones tempranas en empresas como Hotmail, Tesla y Skype. Gracias a su extensa red de fondos en todo el mundo, Draper viaja constantemente en busca de oportunidades. Su filosofía es que así como los talentos están repartidos de manera uniforme en la sociedad, las buenas ideas y las startups ganadoras también están desperdigadas de manera  pareja a lo largo del globo.

Eso sí, tiene un ojo clínico para elegir dónde pone su dinero. “Apoyamos a innovadores e innovaciones realmente disruptivos y de impacto global. No buscamos mejoras graduales o conceptos meramente locales. Transformamos industrias y mercados de trillones de dólares y, por lo mismo, las ideas que apoyamos deben ser grandes, incluso muchas veces suelen parecer locas en un principio. Nos referimos a industrias como la salud, transportes, mercados financieros, entre otras”, dice a Capital.

 

Europa y Theranos

El entusiasmo de Draper contagia. Con una sonrisa de oreja a oreja, el empresario parece no cansarse nunca. Se da tiempo para sacarse fotos, conversar con cada persona que se le acerca y le encanta contar anécdotas. Entre ellas, la de su larga amistad con el presidente Sebastián Piñera. Se conocen desde hace décadas, e incluso en alguna oportunidad, cuando Piñera viajó a California, se quedó en la casa del empresario estadounidense. “Fue con su mujer y se alojaron en un colchón en el living de mi casa. Claro que en ese tiempo era solo senador”, contó Draper entre risas en su paso por Santiago.

Defensor a ultranza del bitcoin, Draper es uno de los principales inversionistas mundiales de la moneda virtual y un convencido de que en pocos años será posible comprar un café con criptomonedas en casi cualquier lugar del mundo. Sus inversiones rara vez van con la corriente. De hecho, mientras las economías europeas se resienten y el Brexit tiene a la Unión Europea en vilo, Draper tuiteó hace pocos días: “Europa puede ser un hot spot para el venture capital en los próximos años. Los gobiernos parecen estar compitiendo activamente entre ellos por emprendedores, capital y negocios del mundo. ¡Tiempos exitantes!”.

Las decisiones de inversión de Draper pocas veces son compartidas. Uno de los capítulos más controvertidos fue su apuesta temprana en Theranos, la empresa de tecnología de la salud creada por Elizabeth Holmes que prometía con un solo pinchazo poder tener un completo diagnóstico médico. Draper fue uno de los capitalistas que invirtieron cerca de 900 millones de dólares en la compañía de la carismática empresaria, que se transformó en la primera mujer del ranking Forbes en lograr una fortuna mayor a mil millones de dólares, y que cayó en desgracia luego de numerosas denuncias le valieron una demanda por fraude de parte de la SEC, que terminó con el cierre de su firma en 2018. La historia, que hoy es parte del libro True Blood y del recién estrenado documental de HBO The Inventor: Out of Blood in Silicon Valley, tuvo a Draper como uno de sus protagonistas, quien ha sido uno de los pocos en insistir en la inocencia de Holmes. “Siempre he creído en la inocencia hasta que se compruebe lo contrario. Ella es una emprendedora, su misión era cambiar la atención médica como la conocemos, convertirlo en un sistema más fácil, y estaba haciendo un muy buen trabajo. Pero luego recibió el ataque, y fue tal lo que produjo, que creo que ella no estaba preparada”, ha dicho respecto al caso.

 

Nivelar la cancha

-¿Cuál es su interés en Chile? ¿Por qué eligió este país para realizar su encuentro global este año?

-A través de Manutara (ver recuadro) nos hemos interiorizado de un talento emprendedor fascinante y de un apoyo del gobierno destinado a fomentar el ecosistema de Chile. Nuestra idea era traer a nuestra red global de fondos a presenciar en primera persona las oportunidades, emprendimientos y logros que se han conseguido en el último tiempo.

-¿Es su primera vez en el país? ¿Qué impresión le dejó esta visita?

-Estuve aquí hace 20 años y estoy sorprendido del progreso que se ha generado. Chile ha logrado una modernización impresionante tanto a nivel de infraestructura como de mentalidad de su gente. Tuve la oportunidad de reunirme también con el presidente Piñera, a quien conozco desde hace unas décadas, y me contó de los esfuerzos que ha realizado el país para lograr este nivel de desarrollo y modernización a través de políticas públicas, y un esfuerzo conjunto entre el sector público y la iniciativa privada. Para los emprendedores, programas como Start-Up Chile y acertados cambios normativos han permitido reducir la burocracia y nivelar la cancha para que el talento pueda surgir con mayor facilidad. Además, el hecho de que los fondos de pensión puedan invertir en venture capital puede generar un impacto tan potente como lo tuvo en Estados Unidos, cuando estos y los inversionistas institucionales comenzaron a apostar por este asset class. Chile, en muchos sentidos, es un ejemplo para América Latina y hoy está en una posición única, para no solo atender su mercado local, sino que transformarse al menos en un referente regional.

-¿Cómo ve el desarrollo del emprendimiento en Latinoamérica?

-Latinoamérica ha sido víctima de gobiernos populistas y de otras características que a lo largo su historia no han servido adecuadamente a sus ciudadanos y economías, haciéndolos víctimas de esos mismos políticos. Con la implementación de las monedas digitales como el bitcoin, las cuales no pueden ser manipuladas por los gobiernos, permitirían que las personas realmente sean dueñas de su dinero, protegerse de la inflación desenfrenada, poder migrar y comenzar en un nuevo lugar, sin tener que partir desde cero ni perder el  resultado de años de esfuerzo. Latinoamérica definitivamente podría beneficiarse con las monedas digitales.

El turno y las bitcoins

-¿Cómo ve que ha ido evolucionando el capital de riesgo en el mundo en los últimos años?

-He estado los últimos cuarenta años recorriendo el mundo y promoviendo el emprendimiento y el capital de emprendimiento o de riesgo, como lo llaman acá. Estuve en China en los 80, cuando aún era un país subdesarrollado, muy distinto a lo que es hoy, donde nadie imaginaba entidades privadas ni mucho menos emprendimientos o startups floreciendo. Al poco tiempo invertimos en Baidu, el “Google” de China, al igual que lo hicimos antes con un par de emprendedores indios que estaban en Estados Unidos y que luego fundaron Hotmail, o bien con un par de emprendedores europeos que resultaron siendo los fundadores de Skype. Ahora es el turno de América Latina.

-De todas maneras, ¿quién cree que va a liderar el capital de riesgo en los próximos diez años: Estados Unidos o China?

-China recientemente ha tomado un par de decisiones en la dirección equivocada, como restringir la movilidad del capital, en particular de las inversiones hacia el exterior, y prohibir el bitcoin y otras monedas digitales. Si no corrigen el rumbo y se abren más a la innovación externa, no lograrán seguir el ritmo a la velocidad de cambio e innovaciones provenientes de EE.UU. y otros países.

-Cree que es estrictamente necesario hoy acudir a Silicon Valley o Nuevo York para levantar dinero? Se lo pregunto porque a raíz de la venta de algunos emprendimientos chilenos, este debate se ha levantado con fuerza en el país.

-Hoy ya no es necesario. Ahora tienes capital e inversionistas sofisticados prácticamente en cualquier hub tecnológico a nivel global. A través de nuestra red global de fondos, Draper Venture Network, hemos sido capaces de identificar a fondos de capital de riesgo de todos los rincones del planeta, conectándolos entre ellos e incluso con Silicon Valley cuando es necesario.

¿Pensó alguna vez en dedicarse a la política?

-Creo que en el mundo de hoy, los emprendedores pueden llegar a tener un impacto mayor al de los políticos y por eso mismo apoyo a los primeros. Sin embargo, he empujado varias iniciativas, como “las tres California” y los voucher para colegios, que creo pueden contribuir y ayudar a resolver las ineficacias de nuestro estado en varias áreas. En el futuro, a medida que la población se vuelva más global, móvil y las fronteras cada día más difusas, los gobiernos van a tener que competir por sus ciudadanos y esa es la mentalidad que quiero contagiar a los políticos.

-En una entrevista reciente predijo que para 2021 será común usar bitcoins para comprar un café. ¿En qué se basa esa proyección?

-Las monedas digitales son más fáciles de usar, menos costosas y más seguras que el actual dinero. Ya estamos viendo la revolución en pagos móviles a nivel global, por lo que gran parte de la infraestructura ya está disponible y los consumidores van a empujar al comercio a sumarse a esta tendencia. Con una moneda digital, uno perfectamente podría comprar un café en cualquier Starbucks del mundo y evitar los fees de transacción absurdos, los problemas de tipo de cambio e inflación, y otros puntos de fricción que tenemos con bancos e instituciones financieras.

 

Los representantes chilenos de la red Draper

EL Draper Summit de este año en Chile fue organizado por Manutara Ventures, una de las firmas chilenas en administración de fondos de venture capital, que es parte del programa “DVN Beta” de la red de inversionistas dirigida por Tim Draper.

Este fondo invierte hasta un millón de dólares en empresas tecnológicas con alto potencial de escalamiento internacional. Su principal foco son compañías de software (IT) y biotecnología con validación técnica o de mercado. “El ser parte de la red es un gran paso para la firma, pero más importante es la plataforma que logramos obtener para los emprendedores chilenos”, plantea Cristián Olea, managing director de Manutara Ventures.  Además de Olea, el equipo lo integran Antonia Rojas, Pablo Traub y Ricardo Donoso.