Un potente terremoto de magnitud 8,4 grados -según Sismología de la Universidad de Chile- sacudió poco antes de las 20 horas de ayer a la zona centro norte del país, causando al menos tres muertos, pánico y daños especialmente en la zona más cercana al epicentro ubicado a 42 kilómetros al oeste de Canela Baja, […]

  • 17 septiembre, 2015

base_image

Un potente terremoto de magnitud 8,4 grados -según Sismología de la Universidad de Chile- sacudió poco antes de las 20 horas de ayer a la zona centro norte del país, causando al menos tres muertos, pánico y daños especialmente en la zona más cercana al epicentro ubicado a 42 kilómetros al oeste de Canela Baja, en la Cuarta Región, y provocando un tsunami más moderado que el de 2010, con trenes de olas que inundaron calles en el litoral.

El fuerte y largo sismo remeció desde la Región de Atacama hasta La Araucanía, generando alarma en la población a las puertas de los festejos por Fiestas Patrias y afectando de manera leve a los sectores productivos.

Al cierre de esta edición, la presidenta de la República, Michelle Bachelet, confirmó la muerte de al menos tres personas producto del movimiento telúrico en las comunas de Illapel, Montepatria y Maipú.

El fenómeno generó pánico en la población, especialmente la ubicada en las zonas costeras del país, quienes fueron evacuadas luego de que el Servicio Hidrográfico y Oceanográfico de la Armada (Shoa) decretara alerta de tsunami en todo el borde costero del país, incluido Isla de Pascua y Juan Fernández, motivando evacuaciones masivas de edificios y el transporte público.

En Arica y Parinacota, por ejemplo, los evacuados del borde costero ascendieron a 18 mil personas, mientras que en Coquimbo se suspendió la tradicional fiesta de la Pampilla producto del impacto del sismo.

En Santiago, el Metro capitalino suspendió sus operaciones por alrededor de una hora, provocando que miles de pasajeros debieran movilizarse a pie para llegar a sus hogares. El transporte público se caracterizó por buses, colectivos y taxis colapsados.

En el Costanera Center, cientos de personas debieron abandonar el recinto ante el peligro de quiebre de cristales y colapso de objetos en altura.

Revise el artículo completo en Diario Financiero.