El contrabando de cigarros se disparó en Chile. Si hasta hace algunos años era una cifra menor, hoy es una realidad que preocupa: 500 millones de dólares deja de percibir el fisco por este concepto. Un grupo de diputados intenta subir las penas de este delito, mientras la firma Philip Morris quiere ser la primera en Latinoamérica en dejar de vender el producto.

  • 15 noviembre, 2018

Todo el presupuesto de la PDI, 23 mil viviendas sociales o el monto de la construcción de 3 hospitales con los mayores estándares de calidad. Eso es lo que deja de percibir el Estado por evasión tributaria en la venta ilegal de cigarrillos. En 2012, las cifras de contrabando de cigarros eran casi inexistentes. Por lo mismo, el comercio ilegal no era tema para la British American Tobacco (BAT), que maneja el 94% del mercado en el país, la cual entonces nunca invirtió en algún tipo de medición que detectara esa realidad. Su competencia, Phillip Morris, tampoco destinó montos importantes para atacar ese problema, muy distinto a lo que ocurre hoy.

Porque las cosas han cambiado dramáticamente. “De todo el consumo de cigarros que hubo en Chile en 2017, un 22,3% fumó cigarros ilegales”, dice Marcos Lozano, gerente de integridad de mercado de BAT. Lo que indica que el negocio se ha hecho cada día más rentable: es liderado por

bandas organizadas, que resguardan el metro cuadrado desde donde operan y venden sin pagar ningún impuesto.

Aduana ha intensificado la fiscalización y expertos en el tema afirman que hoy es una institución bastante más eficiente que antes. Este año han efectuado decenas de incautaciones y hay miles de cigarros a la espera de ser destruidos. Ya comenzaron a buscar financiamiento porque “para destruir lo que ya está recopilado, necesitaríamos que las máquinas funcionen 24 horas por muchos años”, indica Javier Uribe, subdirector de fiscalización del organismo.

El comercio ilegal, además de competencia desleal, genera otros efectos: el consumo de un producto que proviene por lo general de Paraguay, India o Corea, que no tiene certificaciones de calidad ni los porcentajes de ingredientes que permite el Ministerio de Salud, lo que en productos que son intrínsecamente dañinos para la salud es incluso más grave.

 

Philipp Morris: ¿no más cigarros?

Aunque es difícil hacer una estimación real en materia de contrabando, y pese a que algunos cuestionan la veracidad de las cifras apuntando que las propias compañías abultan los números para presionar al gobierno a bajar los impuestos con la excusa de disminuir la actividad ilegal, la Cámara de Comercio de Santiago, que tiene un Observatorio especializado en esta materia, concluyó que el fisco deja de percibir cada año cerca de 500 millones de dólares por el contrabando.

BAT, conocida en el país como Chiletabacos, por su parte, trajo al país un sistema que se utiliza en todas partes del mundo para medir el nivel de comercio ilegal y comparten las mismas cifras. De los 13 mil 500 millones de unidades que se fuman por año en Chile, dicen, 2.900 son cigarros ilegales, que no pagan el 83% de los impuestos que deberían, equivalente a 17 de los 20 cigarros que vienen en un paquete. El modelo pack swap (intercambio de cajetillas) que utilizan ellos funciona así: en vez de preguntarle a las personas qué tabaco consumen, les solicitan entregar sus cajetillas, a cambio de una legal. “En general, las personas ocupan una cajetilla nuestra de Kent o Lucky oficial, pero lo que hay adentro son cigarros falsos”, señala Lozano.

En Philip Morris (Marlboro) consideran que éste no es un problema aislado, sino que de toda América Latina, y que la situación de Chile es incluso menos grave que en otros países de la región, donde ellos también operan. El gerente de Asuntos Corporativos, José Ignacio Merino, afirma que otro de las contingencias que enfrentan es la falsificación de sus productos, o los robos que con bastante frecuencia sufren en sus containers y camiones. “Ésta es una de las razones de por qué estamos explorando para Chile productos que no sean fáciles de contrabandear, y que ya existen en otras partes del mundo. Queremos ser los primeros en América Latina en dejar de vender cigarros”, afirma Merino, quien agrega que el plan de la empresa es traer un producto que necesita de un dispositivo para poder funcionar, y por lo mismo mucho más difícil de emular, y que aunque utiliza tabaco, no genera humo, por lo tanto es bastante menos tóxico, que el cigarro tradicional, explican desde la compañía.

 

Puntos no habilitados

Aduana, Carabineros y la PDI, que en varias ocasiones trabajan en conjunto para combatir este problema, tienen cifras de cuánto ha mejorado la incautación de cigarros ilícitos, aunque están conscientes que el ingreso ilegal a Chile sigue siendo altísimo. Si bien en 2017 paralizaron containers con casi 11 millones de cajetillas (cerca de 220 millones de cigarros), un 56% más que el año anterior, es incontrolable fiscalizar lo que transita por todos los puntos no habilitados, que entre Chile y Bolivia son más de 100.

Hay algunos videos que manejan en la industria donde se muestran algunos de esos lugares por los que pueden pasar libremente mercancías de un país a otro; la frontera es un simple hito que dice CHILE. Otro ingrediente que debe considerarse es que según el tratado de 1904, ningún container que proviene de Bolivia puede ser abierto. Entonces muchas veces los cigarros ilegales ingresan a Chile como si fuesen otros productos: este año se descubrió un decomiso de “adoquines”, que finalmente eran cigarros.

Un tema crucial en el aumento del contrabando de estos productos en el país son las bajas penas relacionadas a este delito: el riesgo de caer preso por esta actividad es casi nulo. Por lo mismo, hay sospechas de que varias bandas que traficaban drogas en el pasado han transitado a los cigarros; es más seguro y rinde más.

Para frenar esta realidad, un grupo de parlamentarios, liderados por Paulina Núñez (RN) y Ramón Galleguillos, encabeza un proyecto de ley que busca endurecer las penas del contrabando de tabaco y sus derivados. Esta semana se reunieron con Javier Uribe de Aduanas, para conocer en detalle las cifras de incautaciones de cigarros que ha realizado la entidad en los últimos años. La idea es trabajar en conjunto para que la nueva iniciativa frene el disparado tráfico ilegal.