Con década y media en la compañía, Richard Büchi da cancha tiro y lado cuando responde a quienes dicen que Entel estará cerca de tocar techo una vez que el crecimiento de la telefonía móvil alcance el 100% de penetración. La empresa no sólo tiene un futuro esplendoroso en ese rubro, dice, sino que está con las antenas bien paradas ante oportunidades que puedan darse en Chile y en el exterior.

  • 4 abril, 2008

 

Con década y media en la compañía, Richard Büchi da cancha tiro y lado cuando responde a quienes dicen que Entel estará cerca de tocar techo una vez que el crecimiento de la telefonía móvil alcance el 100% de penetración. La empresa no sólo tiene un futuro esplendoroso en ese rubro, dice, sino que está con las antenas bien paradas ante oportunidades que puedan darse en Chile y en el exterior. Por Sandra Burgos; fotos, Verónica Ortíz

 

La pregunta era la siguiente: ¿en qué está Entel? Hablamos con analistas que siguen a la compañía y todos (sí, todos) coincidieron en que la empresa está bien y que es la “regalona” del sector. Pero eso no fue lo único. También nos llamó la atención que todos concordaran en que no está claro qué pasará con ella en el momento en que el crecimiento de la telefonía móvil se frene, cuando se alcance una penetración de 100%, por ahí por 2010 ó 2011.

 

La pregunta, nos dijeron, es razonable si se considera que hoy el negocio móvil es la principal fuente de ingresos de Entel, con cerca del 75%. Es más: según el balance 2007, sus utilidades crecieron 22%, alcanzando 262 millones de dólares, impulsadas por el crecimiento de la telefonía móvil, la dueña del 41% del mercado.

 

Para no dar vueltas en balde, fuimos donde uno de los impulsores de esa estrategia: su gerente general, Richard Büchi. Quién mejor que él, con 14 años al mando empresa, para responder la pregunta. Büchi es un ejecutivo curtido en las lides de este sector. Sin exagerar, ha visto de aparecer y desaparecer competidores desarrollarse fusiones y ventas. De hecho, él mismo fue testigo privilegiado los cambios de mano que tuvo la propia Entel a mediados de los 90, cuando Telecom Italia (entonces llamada Stet) adquirió el control de la firma de manos de inversionistas chilenos, quienes más tarde la recompraron a una cifra menor.

 

Sorteando obstáculos y siguiendo a la cabeza de la compañía, a estas alturas Büchi es un caballero de las telecomunicaciones. Es el gerente que más ha permanecido en su cargo en el sector y participado de sus principales hitos.

 

Ante la pregunta pura y dura sobre el futuro de Entel, el hombre mostró un gran juego de piernas. Nos explicó con lujo de detalles los planes actuales y cómo se están preparando para crecer cuando la telefonía móvil alcance una penetración de 100%. Pero sin duda lo que más nos impresionó fue el guiño de que Entel está buscando algo para crecer.

 

 

Sí, tal cual. Obviamente, nunca nos dio una pista exacta de por dónde saltará la liebre en un tema tan estratégico. Sin embargo, nos llamó la atención el énfasis que puso cuando nos decía que Entel es una compañía con espaldas, con un bajo nivel de endeudamiento y con la posibilidad de salir al mercado de capitales cuando quiera y lo quiera también el turbulento mercado. Tras la conversación, quedamos con la bala pasada. Con la sensación de que algo grande se puede venir, ya sea en Chile o en el exterior. Habrá que esperar.

 

 

 

Becado en Entel

 

 

 

-Recuerdo que hace un año me dijiste que había momentos en que te imaginabas descansando, haciendo otras cosas… ¿no te ha picado el bichito como a otros ejecutivos que han decidido independizarse?

-Yo estoy becado aquí! –dice y lanza una carcajada–. Me becaron por buen comportamiento… Fuera de bromas, en Entel se reestructuró la manera en que estábamos administrando la empresa y en ese sentido, tengo un rol de ejecutivo de mayor madurez y los que están a cargo de la problemática del día a día son Hernán Marió en móvil y Antonio Büchi en otros negocios. Eso hace que mi rol sea exigente, pero de menos problemática diaria, lo que me permite aportar la experiencia de la visión estratégica sin el desgaste del día a día, que te empieza a pesar cuando los años pasan. Ahora, obviamente y a esta edad, uno siempre empieza a pensar qué va a hacer pero, por el momento, no hay ningún proyecto.

-¿Cuántos años llevas en Entel?

-No son tantos: catorce, y la mayoría de ejecutivos que se están yendo llevan 20 y tienen sobre 60. Yo tengo 54.

-Me pasa que uno asocia Richard Büchi a la marca Entel…

-Es que en estos años es cuando la empresa ha tomado más tamaño y mayor figuración pública. El tamaño de la empresa ha crecido más de veinte veces y, efectivamente, antes prácticamente no atendíamos público, al punto que éramos como una empresa icono por la torre Entel que daba ciertos servicios tecnológicos a otros operadores.

-Comentabas que estás tomando un rol más de dirección que de ejecución. En esta etapa, ¿cuáles son tus énfasis?

-Básicamente, seguir el desarrollo estratégico del mercado y estar atento a las oportunidades, ya sea de desarrollo de negocios hasta evaluar cosas de interés aquí y en países cercanos. Por otro lado, estoy entregando mi experiencia a los ejecutivos que están en el día a día, porque siempre se necesitan referencias de alguien que ya haya pasado por cosas similares. Como ves, es un rol diferente, de mayor madurez.

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-¿Cómo te las arreglas para no aburrirte o cansarte del sector?

-Una de las grandes gracias de este sector es que no tienes mucho tiempo para aburrirte, porque aun cuando haya tecnologías que aparecen y desaparecen sin darte cuenta, hay otras que perduran. Entonces, estar experimentando con ellas permanentemente y buscando, te entretiene.

-Si tuvieras que ubicar a Entel en una etapa de su vida, ¿cuál sería?

-Yo diría que en la Universidad. Veo a Entel ahí, porque está en un negocio cambiante, que todavía tiene mucho que mostrar. Por otro lado, la edad promedio del equipo es baja; por tanto, es gente que está motivada y abocada a hacer efi cientes los negocios. Estamos con expectativas de buscar, de crecer y encontrar cosas nuevas. Ahora, si me preguntas financieramente, te diría que somos un profesional de 30 años, un ejecutivo al que le ha ido bien.

-¿Qué tiene Entel que atrae tanto a sus ejecutivos e inversionistas?

-Muchas cosas. Tiene una masa crítica relevante dentro del país. Es la empresa más grande de telecomunicaciones constituida en Chile, lo cual le da respaldo financiero para abocarse a muchos negocios. Además, es una compañía que está en negocios de telecomunicaciones no añejos, sino de innovación, crecimiento y oportunidades; porque la telefonía móvil lleva 10 años desde que se produjo su explosión, lo cual no es nada.

Además, los inversionistas ven que Entel es una empresa que está en un ambiente de innovación, en competencia y por lo tanto, ven atractivo el crecimiento. Se suma a ello, que ven experiencia, a un grupo de profesionales que lleva mucho tiempo, que lo ha hecho bien, que ha demostrado que sabe hacer las cosas y encontrar oportunidades.

-Entel ha crecido estos años, principalmente, por el impulso del negocio móvil. Una vez que el crecimiento ahí se estanque, lo que se prevé para 2010, ¿qué vuelta de tuerca se le puede dar a la compañía?

-La propia área móvil tiene su dinámica que viene con Internet y que puede llegar a ser el 50% de los ingresos. Hace tres años, el laptop era un producto de lujo. Hoy no. No se puede decir cuánto ni cómo, pero yo veo mucho cambio y mucho crecimiento en lo móvil, exclusivamente. De aquí a tres años, cerca de un millón o un millón y medio de los usuarios de suscripción tendrán estos dispositivos. Lo que equivale más o menos a los hogares que están hoy conectados a la banda ancha.

Lo otro que estamos teniendo es un crecimiento bastante importante en la telefonía fija, a pesar de que aún no se refleja claramente en los números. Estamos usando todas las nuevas tecnologías para las pequeñas y medianas empresas.

Además, nos hemos abierto al mundo de las tecnologías de la información, lo que requiere construir un know how dentro de la empresa.

-¿Eso supone crear una especie de Sonda?

-No tanto como Sonda, pero parte del negocio de ellos, sí. De hecho, hoy alojamos los grandes computadores de bancos y empresas en nuestras instalaciones, explotamos los servicios y nos encargamos de mantener el día a día. No estamos desarrollando software, pero sí estamos comprando software extranjero y lo estamos adaptando a las empresas, las que además se les ofrecer conectividad. Hoy este negocio (Business Process Outsourcing, BPO) vende 40 millones de dólares, lo que significa cerca del 3% de los ingresos de Entel, y tiene enorme potencial.

Esa, por ejemplo, fue una decisión estratégica que se hizo hace tres años, que empezamos tímidamente y que ha ido creciendo y desarrollando conocimiento.

-O sea, se han ido reformulando.

-Bueno, acuérdate que antes esto era larga distancia. Fíjate que nuestro negocio de red fija sigue vendiendo todos los años entre 500 y 550 millones de dólares, pese a que la larga distancia va cayendo,lo que significa que ese espacio lo hemos ido sustituyendo por otras cosas. El gran trabajo –quizá oculto– ahí es que fuimos capaces de reemplazar los ingresos de la larga distancia, sin bajar el nivel de venta, con algunos problemas de márgenes que costó afinar, pero hoy el crecimiento está de vuelta.

-¿Cuáles son los temas que más preocupan hoy al inversionista de Entel?

-Más o menos los mismos que a todo el mundo. Les preocupa qué pasa con el cambio tecnológico, para dónde va el crecimiento, si somos competitivos o no, si somos eficientes, si estamos optimizando las operaciones, si se está entrenando a la gente, si estamos eligiendo la tecnología adecuada, si nos estamos apoyando con consultores externos, etc.

Y es lógico que se hagan esas preguntas. Todos los años invertimos más de 300 millones de dólares, y olvídate lo que es para un accionista pensar que se va a gastar esa cifra. Hay pocas empresas en el país que hacen eso. Hay algunas que de repente invierten 500 millones de dólares de una vez, pero cuando estás permanentemente invirtiendo para seguir creciendo, debes vender bien tus planes a los inversionistas, porque ellos deben aprobarlos.

Por eso es que todos estos ruidos, de que no podemos participar en la licitación 3G, por ejemplo, no son facilitadores. Por el contrario, producen daño.

Caza de oportunidades

-¿Entel tiene espaldas para enfrentar el crecimiento que viene?Te lo pregunto porque la empresa no está bajo el alero de una multinacional, a diferencia de sus competidores.


-De partida, los accionistas chilenos que la respaldan son tremendos industriales a nivel mundial. En segundo lugar, Entel también tiene la posibilidad de salir al mercado a vender acciones y ampliar su capital. Cuando tienes un proyecto y has demostrado historia, oficio y crecimiento, somos una acción apetecida. Siempre hay inversionistas interesados en tener participación. O sea, yo no le veo limitación.

-¿Qué nivel de flotación tiene Entel?

-Cerca de un 20%, aunque las AFP mueven acciones.


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-¿Cuál sería el porcentaje ideal de flotación en el mercado?

-Hoy no necesitas colocar más, porque la empresa genera suficiente caja. De hecho, todos los años bajamos nuestro nivel de deuda e igual invertimos una brutalidad. Ahora, si tuviéramos un proyecto de expansión de un nivel mucho más allá de eso, creo que primero serán los propios controladores los que van a estar felices de participar en un aumento de capital. Después, si es necesario, no veo problema en abrir más la propiedad.

Con todo, hoy no tiene sentido, porque tenemos grandes proyectos que están cubiertos y no ha aparecido ningún otro que esté fuera de nuestra escala. Ahora, si aparece uno, ahí lo pensaríamos: el mercado de capitales es profundo, Entel es conocida y está siendo estudiada por analistas financieros desde hace más de 5 años, por lo que no le sería difícil salir al mercado.

-¿Un proyecto grande sería comprar o fusionarse con VTR?

-(Risas) No. Lo único que te digo es que siempre estamos viendo oportunidades y nos mantenemos abiertos a ellas.

-Otra de las interrogantes es qué pasará con las operaciones internacionales, ya que hoy sólo operan en Perú.

-En Perú estamos creciendo, y bien. Estamos contentos, es una empresa mediana que factura 40 millones de dólares y que ¡gana plata!, no como otras empresas de telecomunicaciones que picotean en todas partes… pero no ganan.

Nuestra experiencia nos dice que todo tiene ciclos. Entran empresas multinacionales y después se van, así es que en el mundo de los negocios siempre hay oportunidades y hay que esperarlas. Hay que seguir el negocio con visión, de manera de estar preparados para ver si llegan las circunstancias. Hoy no se ven grandes oportunidades, pero te aseguro que vendrán. Por ejemplo, la presencia de Telecom Italia en América latina, nadie sabe si seguirá o no y eso te abre oportunidades. A lo mejor, Entel se podría hacer cargo de las operaciones de Brasil, por ejemplo.

– Depende de con quién vayas, también… te puedes asociar.

Ese es un ejemplo. Lo que ha quedado demostrado en el mundo de los negocios es que lo que crees que está consolidado, no lo está. Mira la fusión de Citibank con Banco de Chile… y así pasa con todo.

-Entonces, ¿Entel no ha cerrado la puerta a su expansión internacional?

-No. Lo que pasaba era que las posiciones que teníamos estaban muy enfocadas en larga distancia, en lugares donde no podíamos desarrollar otro tipo de negocios; por eso, lo dejamos todo. Además, era un momento especial: nuevos dueños, había que redondear un poco el negocio.

Todo puede pasar. Si algo da por descontado Richard Büchi es que en algún momento surgirán nuevas oportunidades en el mercado y ahí estará Entel, lista para capturarlas.

Lo que viene: ciencia ficción

-En 10 años, ¿cómo visualizas a la industria de telecomunicaciones en Chile?

-Ciencia ficción. Van a pasar muchas cosas, aparatos portátiles móviles con conexión de alta velocidad para hacer lo que quieras… va a ser tu control remoto, tu aparato para escuchar música, y para comunicar datos. Habrá masificación total del notebook con Internet inalámbrica, pasará a ser tu escritorio personal y cambiará la forma de trabajar.

En la parte fija yo creo que habrá fibra óptica en gran parte de los hogares, no sé si en 10 años más, pero sí en 15. Y eso producirá un chorro de todo y creo que todo lo que está detrás, que son los contenidos de Internet, seguirá mejorando.

Nuestra proyección es que en Chile pase lo que pasó en Europa, en que hay más laptop conectados con red inalámbrica que hogares conectados a banda ancha. En Austria eso ya pasó y es un fenómeno que en Chile se está empezando a dar: hoy tenemos unos 50 mil clientes de esa naturaleza y nuestras proyecciones dicen que habrá más de un millón de clientes en la industria de aquí a cuatro años. Esto es producto de las nuevas tecnologías, de la existencia de la 3G y sus futuras evoluciones, y eso va a pasar.

-¿Cuáles son los temas pendientes en la industria?

-Me preocupa bastante la licitación de la 3G. Si nos dejaran fuera sería un grave perjuicio para el país.

-¿Van a luchar por el iPhone?

-Esa es una pelea industrial de otro calibre. Creo que la exclusividad no durará para siempre, porque es una de las cosas más tontas que se le pudo ocurrir a alguien. Si en el mundo se venden 400 a 500 millones de celulares al año, Apple podría haber vendido muchos más iPhone. Con esta estrategia comercial han vendido menos que Entel Chile en el año.

Fuentes de recursos para solventar sus planes de inversión a Entel le sobran. Si bien los accionistas tienen la primera opción, la compañía cuenta con mucho margen para acudir al mercado.

 

 

El revival de las chicas Entel


-Si la larga distancia está en franco retroceso, ¿por qué revivieron las chicas 123?

-Porque las chicas 123 son más que larga distancia. Nacieron con Entel y como siempre necesitas estar
en la mente del consumidor, una de las formas de lograrlo es con tus iconos tradicionales… decir Entel está aquí. Es, más que nada, publicidad orientada a marca.

-¿La marca Entel se puede rejuvenecer o modificar?

-La imagen se remoza año a año, aunque ello sea imperceptible. Hay un permanente refreshing, pero el nombre Entel está tan bien percibido que no tiene ningún sentido cambiarlo. Al contrario, es un gran activo. Se cambia cuando tienes problemas o quieres partir con un negocio totalmente distinto, con otra cultura. Pero no es nuestro caso. Es una marca súper bien posicionada, de una empresa tecnológica, a lo mejor un poco fría y distante, pero que hemos tratado de ir cambiando a algo más humano, y por eso está todo este cuento que partió con la señal de confianza y que se fue convirtiendo en el oye, ten confianza en la empresa. La confanza es un valor humano, eso nos ha ido acercando un poco más a la gente.