Se encontró de sorpresa con una encuesta que lo ponía en la lista de los presidenciables. Pero, por ahora, como dice él, “no podemos empezar con las candidaturas porque abren otros apetitos y postergan los proyectos colectivos”. Y ahí parece haber bastante trabajo. Por Alfonso Peró; fotos, Elisa Bertelsen.

 

  • 19 mayo, 2011

 

Se encontró de sorpresa con una encuesta que lo ponía en la lista de los presidenciables. Pero, por ahora, como dice él, “no podemos empezar con las candidaturas porque abren otros apetitos y postergan los proyectos colectivos”. Y ahí parece haber bastante trabajo. Por Alfonso Peró; fotos, Elisa Bertelsen.

 

La oficina del senador Lagos Weber en el parlamento no es para nada común. Apenas entrar, llama la atención un frigobar de Redbull repleto de bebidas –algunas energéticas y otras light– justo al costado de un sillón que ocupa para tramar sus próximos pasos y, también, los de la oposición. Cuelga de su muralla una bandera de Bob Marley con alguna de sus clásicos frases. Suena de fondo…

-Senador, ¿qué suena?
-Erik Truffaz.

Definición de Wikipedia: “trompetista de jazz contemporáneo que incluye y fusiona en sus composiciones elementos de hip hop, rock, world music y música electrónica” (N. de la R.)

-¿Te gusta?
-Está bueno…

Hace un par de meses, su nombre apareció mencionado como una de las alternativas presidenciales de la Concertación. Es popular, tiene onda, nombre, trayectoria política, es vicepresidente del PPD y en el parlamento ha tendido puentes con varios colegas opositores para hacer valer la posición de la Concertación en el Congreso. “Con propuestas”, como dice él. Aunque desmiente intenciones presidenciales, las encuestas lo ubican como a uno de los políticos de la Concertación con mejor proyección. A poco más de un año de gobierno, Ricardo Lagos W. dispara.

-¿Se esperaba estar entre los posibles candidatos presidenciales de la Concertación?
-No me lo esperaba, aunque en varias encuestas aparecía razonablemente bien evaluado como figura pública, pero no para lo otro. Es un tema que en lo personal he tratado de no abordarlo. Creo que no viene al caso porque no le importa a nadie y genera puros ruidos. Ahora nos toca concentrarnos en una propuesta país, en un proyecto. Cuando estuve en Nueva York conversé con la presidenta Bachelet y coincidimos en que no es el momento para hablar de candidaturas.

-Usted mismo dijo, y cito textual: “uno no se hace presidenciable, a uno lo hacen presidenciable”.
-La ciudadanía tendrá mucho que decir en esto.

-Evidente.
-Es que antes era menos así. Antes era más de la cúpula o del establishment político, que podía proponerle a la ciudadanía un candidato. Si ese nombre representaba a una cierta coalición, podía pasar el test. En pasadas elecciones y en sus respectivos momentos, ¿Büchi representaba a toda la derecha? ¿Alessandri? Pero con la irrupción de Lavín el 99, la ciudadanía empezó a tener un mayor peso en esto de exigirle indirectamente al establishment político: “no cualquiera”. ¿Me explico? Hay un contexto en el que el establishment político no puede hacerse el sordo y tiene que oír.

-¿Y usted está trabajando para ser presidenciable?
-No, no estoy trabajando para eso.

-¿Qué más conversó con la ex presidenta Bachelet en Nueva York?
-¿Sabes de qué converse? De lo que está haciendo ella, y dediqué buena parte de la comida, junto a Osvaldo Andrade, a preguntarle de su vida diaria, sobre su pega. Porque a nadie le importa lo que hace. Todos están preocupados de cuándo vuelve.

-Porque es la única candidata.
-Hay que dejar tranquila a Bachelet. Está trabajando bien, está contenta, viajando, vive en un departamento piola, rodeada de extranjeros. Dejémosla tranquila y acá hagamos lo que hay que hacer: repensar la oposición, tratar de dar una mirada país para que los chilenos se entusiasmen, mostrar las falencias de la nueva forma de gobernar, tratar de capitalizarlo y después metemos las candidaturas y ahí se verá.

-Ahí vendrán Bachelet, Tohá, Walker, Orrego, Lagos Weber…
-Grande, Lagos Weber. Y tranquilo, sin hacer nada.

-Pero si la gente, como usted dice, lo escoge, ¿usted estaría dispuesto?
-Cuando se acerque el “periodo” tomaremos predual.

-Buena… pero usted mismo fue el que abrió el tema en una entrevista.
-Lo que dije en la radio ADN textual fue que era importante hacer primarias abiertas a toda la oposición, como propuesta política. Y para eso, vamos a haber muchos interesados, porque queremos que así sea. Punto. Lo demás, hoy no es el tema. No estoy en esa, no tengo ese énfasis.

-¿Le falta carrete, entonces?
-No; es un tema de tiempos.

Fricciones gobierno-oposición

Después del caso de la ex intendenta del Biobío, Jacqueline van Rysselberghe, el caso Kodama terminó por rematar a la “nueva forma de gobernar”, como sostienen varios analistas políticos.

-¿Por qué cree que el presidente Piñera salió a decir que el caso Kodama era distinto al caso MOP GATE?
-No sé, tal vez sabe más cosas del caso MOP GATE y Kodama de las que yo sé. Ni siquiera los comparo.

-¿Por qué?
-Porque no estoy para jugar al empate. Este gobierno juega todo el día a eso. La obsesión del presidente durante el año pasado de parecerse a la presidenta Bachelet rayaba en lo ridículo. Tiene que sacar sus propios atributos: su inteligencia y su capacidad de trabajo. Ojalá que eso pueda ser superior a sus ansiedades, sus arrebatos, al helicóptero. Entre paréntesis, ¿cuántas semanas al año se tomaron de vacaciones Lagos o Bachelet? Porque leí por ahí que el presidente se va a tomar 6 días en Europa, pagado con su patrimonio, aclararon por ahí. No faltaba más. No recuerdo a un presidente de Chile que se tomara vacaciones después del 21 de mayo.

-¿Acaso el presidente de Chile no puede tener vacaciones?
-Puede, pero me parece que cuando estamos en medio de la reconstrucción, cuando tiene un 49% de desaprobación… ¡Que se haga cargo del 24×7! ¿Te acuerdas del 24×7 y de los pendrives? Y se va a tomar vacaciones. Creo que se hace un flaco favor. Puede estar cansado pero, ¡qué querí! A la presidenta Bachelet se la hicieron pebre porque la mostraron en traje de baño a las 6:30 en una playa en Brasil. ¿Qué dijeron? Ese es doble estándar. Hay algo bien profundo en la forma de entender a un gobierno. El ministro Golborne y tres intendentes se fueron a ver el Mundial de fútbol el año pasado. Pero claro, antes lo hacían porque eran gerentes, CEO, los dueños del negocio. Entonces, están acostumbrados a hacer lo que quieren. Dijeron “cómo no me voy a tomar vacaciones si me voy con la familia y tengo los pasajes comprados”. Por lo menos el presidente va a tener dos veranitos: en el hemisferio sur y norte.

-Y la comparación MOP GATE-Kodama…
-La verdad, no sé si son comparables, no sé qué quiso decir con eso.

-Que el caso Kodama fue un error, algo muy distinto de una práctica sistemática y tolerada.
-Cuando termine este proceso judicial vamos a ver qué había. Lo patético es que al presidente, a menos de un año, se le produce un caso gravísimo en que el fisco podría estar siendo defraudado y lo único que se le ocurrió decir fue que el MOP GATE era peor. Me dan ganas de decirle: “gracias, next answer”. Esa respuesta no da el ancho. ¿Qué quiere decir? ¿Que son igual a la Concertación? ¿Que son un poco menos malos que la Concertación? Todos van para atrás. Yo me quedo con un alivio: en la oposición tenemos mucho trabajo por hacer y no sé si vamos a tener la capacidad de hacerlo bien, pero al menos tengo un frente cubierto y tranquilo, porque la Alianza se cubre a sí misma. Por nuestra parte, la semana pasada logramos ponernos de acuerdo y le dijimos al gobierno: esta es nuestra contrapropuesta para la agenda social. Y el presidente mandó una carta diciendo que quería conversar. Tal vez, entonces, empezamos una etapa nueva. Y ojo, porque no está escrito que a este gobierno le vaya a ir mal. A Lagos no le fue bien al principio y a mi presidenta Bachelet tampoco le fue bien el primer año y medio, pero terminó muy bien. Entonces, tampoco me voy a confiar tanto, voy a ser más cauto.

-Usted dijo que este gobierno prefiere atacar y destruir a la oposición en vez de mejorar los proyectos de ley, que sigue con la tesis del desalojo…
-Efectivamente lo twitté así. Después de escuchar al presidente decir que la oposición le hace zancadillas encontré que era creerse demasiado. Primero, porque las zancadillas se las hacen solos y segundo, porque creer que la oposición está en condiciones de hacer zancadillas es como mucho. Me parece bien injusto de parte del presidente. Hemos aprobado todos sus proyectos. En el único proyecto que no coincidimos con el gobierno, ¿sabes cuál fue?

-El royalty…
-No; porque en ese proyecto le dijimos que no, se sentó a conversar y ahora este gobierno tiene cientos de millones de dólares más de los que hubiera tenido si hubiésemos aceptado su primera propuesta. Las mineras en Chile pagaron mucho más impuestos de lo que quería el gobierno y eso fue gracias a que le dijimos que no. El único proyecto donde no hubo acuerdo fue el de darle feriado a los trabajadores del retail el 18, 19 y 20 de septiembre. En todo lo demás, coincidimos. No veo por qué somos obstruccionistas. Otra cosa es que el presidente haga anuncios que no se condicen con lo prometido. Eso de que la oposición es obstruccionista es un tema comunicacional.

-¿Cómo ve a la derecha en el poder?
-A 20 días de asumir, Piñera dijo, textual: “a ratos siento que en 20 días hemos hecho más que otros en 20 años”. Mirando lo que ha ocurrido en este año y 2 meses, su frase no sólo es lejana, sino de una soberbia y de una arrogancia que la respuesta se la da el propio gobierno: Van Rysselberghe, caso Kodama, en la Junaeb no se hizo la licitación de los alimentos para los niños en Chile como corresponde, etcétera. Este es un gobierno que hace agua. Sobre el tema mapuche se preocuparon 53 días, dijeron que no iban a negociar bajo presión y se sentaron a negociar. Que no iban a legislar bajo presión y legislamos hasta días sábado y domingo. Qué no querían intermediarios: “monseñor Ezzati, por favor hágame la gauchá” con este tema. Esta es la nueva forma de gobernar. ¿Sabes qué pasa? ¿Dónde está el grupo Tantauco?

-Pero las encuestas…
-La última encuesta Adimark… lo que voy a decir me va a costar para siempre, pero me da lo mismo. Cuesta creer, no descalifico la encuesta, que en la última Adimark el presidente tenga el mismo rechazo que tenía hace un mes y que solamente haya bajado un punto –de 42 a 41 su aprobación– en medio del caso Kodama y la ministra Matte. ¿Sabes qué? Yo creo que esa encuesta, inconscientemente, lo que hizo fue darle una oportunidad –en este mes que pasó– para ver si después del 21 de mayo se recupera. Este gobierno tiene una mala evaluación en su gestión. Que lo diga Lagos Weber da lo mismo. El propio diputado Ulloa (UDI) dijo que paremos de mentirles a los chilenos sobre la reconstrucción. No tengo nada más que agregar. La noticia es que lo digan Ulloa, Carlos Larraín, Pablo Longueira. Este es un gobierno que ha cometido una falta a la ética política muy grande. La ex intendenta Van Rysselberghe mintió a los chilenos y el gobierno le prestó ropa durante dos meses. Y cuando se va la aplauden porque fue una gran contribución y se merece un gran gesto.

Los bandos del PPD
-En los hechos, hay dos bandos en el PPD: el de Lagos Weber, Tohá y compañía y, por el otro lado, el de Girardi.
-Tohá, Lagos Weber, en ese orden, porque es la presidenta del partido…

-Entonces…
-Nosotros nos propusimos tratar de generar todos los espacios dentro del PPD y creo que eso se logró con la presidencia de Carolina Tohá y la vicepresidencia de Guido. No hablaría de un partido dividido, diría que es un partido multicolor. Porque Guido hizo un esfuerzo grande por generar un liderazgo dentro del partido y lo que ocurrió en las últimas elecciones fue distribuir el poder de otra forma, pero no sé si entrar en la categoría de dos bandos y no le estoy bajando el pelo, ¿pero bandos?… se parece a los bandidos.

-El bloque Girardi-Vidal coquetea con el PRO…
-Mmm. No sé, la verdad es que al PRO no lo he visto mucho últimamente. Lo eché de menos el año pasado, cuando dimos muchas batallas contra la derecha y noté la ausencia de ese 20% que “algo” encarnó en la última elección.

-¿Quién va a conquistar a ese 20%? ¿Cómo lo van a incorporar?
-Soy partidario, y lo he dicho siempre, de trabajar en la convergencia de la oposición y, en ese sentido, no me sobra nadie. Hay que seguir estirando la mano, aunque no siempre te la reciban, porque hay algo superior; porque para transformar a la sociedad chilena se necesita construir mayorías. No tengo vocación de minoría. Quiero sumar, y para eso son importantes el PRO, el PRI, el PC y el Partido Humanista. Y todo eso no es nada comparado con lo que va a ocurrir en Chile cuando se apruebe la inscripción automática y el voto voluntario y ahí va a cambiar el perfil del electorado chileno. Imagínate: 3 millones y fracción de nuevos inscritos.

-¿Van a ir con una o dos listas en las municipales?

-Tenemos el compromiso de ir con candidato único a alcalde en todas las comunas de Chile. Eso sí, va a depender de si otras fuerzas políticas lo quieran tomar.

-¿Y establecer primarias abiertas?

-Que todos puedan votar; mientras no están inscritos en la derecha, eso sí. Una primaria abierta a toda la oposición, sin exclusiones. No quiero que ocurra lo que pasó la otra vez.

-Donde compitan contra Marco Enríquez-Ominami…
-Y cualquier joven que esté inscrito y represente a los 3 millones de nuevos inscritos.

-Pero ¿irán a votar?
-Si quisieran podrían. Existiendo como electores, va a haber una oferta para ellos. Estoy convencido. Se va a discutir menos sobre el descuento del 7% en salud –con la fuerza que se hace hoy- y tal vez se va a discutir un poco más sobre el financiamiento de la educación superior. Va a ser muy jodido, pero prefiero eso y construir un país más transparente y menos cínico.